29/09/2020

Los rebrotes de la COVID-19 han obligado a una reunión urgente del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. Del encuentro han salido 11 medidas de contención para aplicarse en todo el territorio «adoptadas por unanimidad» ha dicho el ministro de Sanidad, Salvador Illa, entre ellas: la prohibición de fumar en la calle si no hay posibilidad de mantener distancia de seguridad entre personas y el cierre de los locales de ocio nocturno. Illa ha subrayado que es importante para controlar el virus «no reunirnos con grupos de más de diez personas» y «mantenerse con grupos de convivencia estable» para ayudar a contener el virus.

El jueves, Sanidad informó de que las comunidades habían registrado más de 2.900 nuevos casos de COVID-19 en 24 horas y otros 7.000 contagios asignados a otras fechas anteriores. Varios gobiernos regionales estaban anunciando y adoptando medidas extra para lidiar con la multiplicación de rebrotes. Este viernes, el Consejo Interterritorial de Sanidad ha pactado que no se fume en espacios abiertos públicos a no ser que se mantenga una distancia de dos metros «y lo mejor es que en la vía pública no se fume», ha recalcaldo el ministro. También se ha acordado que las discotecas no abran. «No puede ser», ha explicado Illa. Los brotes en estos locales «aunque no son los más numerosos, sí tienen asociados muchos casos y, por su naturaleza, se hace más difícil identificar los contactos», ha abundado.

La preocupación del ascenso de la curva ha hecho que Galicia ordenase el pasado miércoles no fumar en espacios abiertos si no se pueden separar las personas. La medida entró en funcionamiento este jueves. Tras la Xunta, se añadió el Gobierno canario. Otras autonomías como Madrid, Comunitat Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha o Castilla y León se pusieron este jueves a preparar acciones similares.

Respecto al ocio nocturno, las imágenes de fiestas y discotecas con un número elevado de personas, sin mascarilla y cerca unas de otras han evidenciado la dificultad de controlar esta actividad desde el punto de vista de salud pública. A pesar de las protestas de los empresarios del sector, a medida que iba subiendo la curva de COVID-19, las autoridades regionales han ido acortando su horario de apertura. En el último informe del Ministerio de Sanidad, se da cuenta de, al menos, 58 brotes relacionados con locales de ocio en general con más de 1.700 casos.

Bares, residencias, cribados y actos multitudinarios

Además del cierre de locales de ocio nocturno y la prohibción de fumar, en la reunión se ha acordado que, en los bares y terrazas, se deba aumentar la distancia de seguridad entre clientes y la limitación a 10 personas por mesa. En todo caso, su horario de cierre se traza en la 1.00 de la madrugada «sin poder aceptar clientes a partir de las 12.00», ha dicho Illa. En las residencias de mayores, se establece la obligación de realizar una prueba PCR a cada nuevo ingreso en un plazo máximo de 72 horas. También a los trabajadores cuando se reincorporen de sus descansos o sean contratados. Las visitas a residentes quedan limitadas a una persona por usuario.

También se va a decretar que los eventos de ocio o culturales multitudinarios tengan la obligación de hacer una evaluación de riesgos epidemiológicos antes de celebrarse. Añadido a esto, las comunidades van a emprender cribados de pruebas PCR en áreas concretas o centros específicos donde la incidencia de la enfermedad pueda ser más acuciante. Illa ha cerrado recordando que el consumo de alcohol en la calle, el botellón, «está prohibido e insto a las autoridades a aplicar de forma estricta las sanciones previstas». Con todo este paquete encima de la mesa, ahora los gobiernos autonómicos tienen que trasladar estos acuerdos a órdenes legales.

Salvador Illa ha recordado que también se hacen recomendaciones como limitar los encuentros sociales a una decena de personas y se ha dirigido especialmente al grupo de personas más jóvenes para que limiten sus grupos de contacto y extremen la prevención «como están haciendo ya los más mayores».

El director del Centro de Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, afirmó este jueves que el incremento de casos era “suave” lo que permitía aplicar medidas de “manera más controlada” que durante el pico pandémico. Simón quiso poner el ejemplo de Aragón y Catalunya cuyas acciones de contención, “demuestran que se puede controlar la enfermedad”.

 

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