30/11/2020

Pedro Sánchez quiere tener los presupuestos antes de fin de año pero lo fía todo a la negociación de los fondos con la UE

 
 
 

Pedro Sánchez quiere tener los Presupuestos Generales del Estado aprobados antes de que termine el año, pero lo fía todo a la dura negociación que se avecina en el seno de la UE para el reparto de los fondos de reconstrucción a la que dedicará gran parte de sus esfuerzos durante el mes de julio. «Me gustaría que estuvieran antes de final de año. Va a estar muy vinculado al grado de consecución de los fondos de la UE», ha explicado el presidente en una entrevista en Al Rojo Vivo (La Sexta) en la que ha evitado pronunciarse sobre quiénes serán sus aliados para esas cuentas. Sánchez ha asegurado que en esta «crisis sin precedentes» más que hablar de «geometría variables» habría que hablar de «geometría absoluta» para la aprobación de los presupuestos.

Sánchez considera que la crisis de la COVID-19 ha «soldado» al Gobierno de coalición. No obstante, el acercamiento a Ciudadanos ha enfriado la relación con el resto de aliados de la investidura. ERC le da a elegir. El presidente ha admitido que Catalunya está en clima preelectoral desde antes incluso de que irrumpiera la pandemia, pero ha reiterado el compromiso con el diálogo con la Generalitat con la «meta del reencuentro». No obstante, no ha cerrado la puerta a llegar a entendimientos con los republicanos catalanes pero tampoco con Inés Arrimadas. Tampoco ha querido pronunciarse sobre el tercer grado que las cárceles catalanas han propuesto para los presos independentistas: «Absoluto respeto. Esto es algo que está tasado, reglado en la legislación penitenciaria. Nada que objetar».

«Ciudadanos está teniendo la inteligencia de ocupar un espacio de acuerdo que reclama la ciudadanía que ha dejado huérfano el PP por su querencia de ocupar el espacio de la ultraderecha», ha expresado sobre el que se ha convertido en su aliado inesperado durante la emergencia sanitaria. «Nuestra voluntad es tender puentes con aquellos que quieren hacer política», ha agregado.

Más allá de esas generalidades, el presidente no ha querido entrar en detalles sobre cuáles son las preferencias para sacar adelante los presupuestos. «Me gustaría que fuera con el mayor número de partidos», ha dicho unos días después de que la portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, dejara de señalar a los aliados de la investidura como socios prioritarios.

Sánchez reconoce que es vital, además, para la elaboración de las cuentas públicas cómo quede la negociación de los fondos europeos. «Es imperativo que la UE llegue en julio a un acuerdo». En las próximas semanas tiene previsto reunirse con su homólogo sueco, recibirá el 8 de julio al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, el día anterior con el portugués Antònio Costa y también prevé almorzar con el jefe del ejecutivo holandés, uno de los defensores de la condicionalidad de los fondos en contra de los intereses de España. Sánchez ha asegurado que tienen «amistad» aunque no una «visión compartida» sobre la actual situación.

Del dinero que reciba España de los fondos de reconstrucción europeos depende la política presupuestaria que pueda llevar a cabo. Lo que ha asegurado el presidente es que no bajará las pensiones -«al contrario», ha asegurado- y que el Gobierno «no tiene la previsión» de bajar los sueldos a los funcionarios públicos. De hecho, ha defendido la gestión que ha llevado a cabo el Ejecutivo con medidas «extraordinarias» como los ERTE o el ingreso mínimo vital.
Gravar a las fortunas vía sociedades y patrimonio

Lo que sí ve «inevitable» es hacer una reforma fiscal con la intención de mejorar la «justicia fiscal». «Tendremos que hacer una reforma fiscal acompasada al crecimiento de nuestro país», ha afirmado Sánchez, que ha recordado que España está siete puntos por debajo en la recaudación de ingresos. «Queremos tener estado de bienestar robusto y lo vamos a hacer con justicia», ha expresado. Concretamente ha dicho que subirán los impuestos a las grandes corporaciones y no a las pequeñas y medianas empresas así como los los ‘impuestos verdes’. «Si tenemos que acelerar transición ecológica, tendremos que acelerar e intensificar lo que tiene que ver con la imposición ecológica», le ha dicho a Antonio García Ferreras.

«Lo más importante es la justicia fiscal», ha rematado Sánchez, que se ha desmarcado del impuesto a las grandes fortunas que defiende Unidas Podemos y que ha recordado que no figura en el acuerdo de Gobierno de la coalición. «Intelectualmente, ¿cómo vamos a estar en contra de que quien tiene más paguen mas impuestos? La cuestión es si el impuesto no deja de ser un fetiche, cuando entramos de lleno de verdad en donde están esos patrimonios y les hacemos tributar», ha señalado.

«Se dice impuesto a grandes fortunas, pero nos olvidamos del impuesto de patrimonio, nos olvidamos de otros impuesto que ya existen, o nos olvidamos de que grandes corporaciones tienen tipos efectivos de sociedades por debajo del 10% cuando pymes o autónomas pagan más en términos de esfuerzo fiscal en relacion con sus ingresos, me parece que es el debate que tenemos que tener», ha señalado Sánchez que, precisamente, ha anunciado una nueva línea ICO para empresas por valor de 50.000 millones que se aprobará este viernes en un Consejo de Ministros extraordinario.

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