07/04/2020

Hambre y pobreza extrema en la América de Trump

  • 40 millones de norteamericanos viven por debajo de la línea de la pobreza.

El pasado 20 de enero, durante el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, el presidente de los Estados Unidos declaró que los pobres de su país estaban siendo los mayores beneficiados por sus políticas económicas. “Estados Unidos está prosperando”, añadió, “existe una mejora en la vida de los que menos tienen, y eso se debe a que Estados Unidos está floreciendo; está ganando de nuevo”.

Los medios hegemónicos americanos se hicieron eco de las palabras de Trump, y las cadenas televisivas pusieron a trabajar a economistas del oficialismo que replicaron la falacia para convertirla en sentido común. Sin embargo la realidad no demoró en aplastar lo que, a todas luces, se trata de una mentira destinada a la conquista de votos, de cara a las próximas elecciones presidenciales de noviembre de 2020.

La verdad, esa que no se construye en los medios de comunicación del poder, indica que, contrariamente a lo que asegura el presidente estadounidense, desde su llegada a la Casa Blanca, la supervivencia de los 40 millones de ciudadanos que viven por debajo de la línea de la pobreza se ha hecho aún más difícil. Tanta distancia existe entre la “realidad” expuesta por Trump y los medios hegemónicos que fue la mismísima ONU la que puso en evidencia la verdadera cara de la América de Trump. En un informe de octubre de 2019, la Organización de las Naciones Unidas, a través de su vocero, Philip Alston, aseguró que las políticas económicas de Trump «parecen deliberadamente diseñadas para eliminar las protecciones básicas de los más pobres, castigar a aquellos que no están en el empleo y convertir incluso la atención médica básica en un privilegio que se gana, en lugar de un derecho de ciudadanía».

La administración Trump no demoró en atacar a Alston y criticar el informe de la ONU argumentando que la organización “debería enfocar su preocupación en la pobreza de los países del Tercer Mundo”.

Lo cierto es que, desde la llegada de Trump, la pobreza, el hambre y la indigencia se han profundizado notablemente. De los 41 millones de personas que viven en la pobreza, 18,5 millones lo hacen en la pobreza extrema; y los niños representan uno de cada tres pobres. El país tiene la tasa más alta de pobreza juvenil entre los países industrializados. «Los ciudadanos norteamericanos viven vidas más cortas y más enfermas en comparación con quienes viven en  las otras democracias ricas. Las enfermedades tropicales erradicables son cada vez más frecuentes y afectan a indigentes y pobres abandonados a su suerte por el Estado», asegura el experto de Naciones Unidas que fue sistemáticamente atacado por los medios hegemónicos que, sin embargo, no pudieron contrarrestar su opinión con cifras reales.

La persistencia de la pobreza extrema en uno de los países más ricos del mundo, es una elección política hecha por quienes están en el poder. Esta es la conclusión que se desprende del informe de la ONU que juega en contra de las aspiraciones de Trump.

UN DOCUMENTO IRREFUTABLE

Durante mayo y junio de 2019 la cadena televisiva alemana DW realizó un trabajo de campo con el fin de documentar la realidad de los pobres e indigentes de los Estados Unidos. El documental, que llevó el título de “Cómo sobreviven los pobres en Estados Unidos”, revela lo que niega la Casa Blanca y los medios de comunicación oficiales.

Estrenado en noviembre de 2019, el trabajo periodístico de DW retrata la indigencia y el hambre que padecen más de 40 millones de ciudadanos norteamericanos, el doble que hace cincuenta años.

nuevatribuna.es

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