Jue. Dic 5th, 2019

Fragmentos IV de Juan de Portoplano

Aquella tarde con chubasco y aire alocado, el de Portoplano realizó su pequeño paseo de la tarde, ya que pensaba que el andar ayuda a que se muevan los músculos y huesos de dentro, pero no solo los físicos, sino también los mentales, y así quizás ese día podría cazar un pez de alguna idea y así de ese modo sentirse a gusto consigo mismo, ese día con esa nueva pregunta o nuevo argumento o nueva idea, era un día bien empleado.

– Ciertamente que toda frase o enunciado o concepto o idea o representación mental, debe y puede estar argumentado. Porque de lo contrario podríamos cada uno decir lo que quiera, y convertirse esto en una feria de millones de gallos en una plaza de toros. Ciertamente, que es lo que sucede. Pero también existe este pequeño subgénero, que al menos yo lo concibo como invitación a pensar y razonar y analizar y recoger datos y recordar. Es decir, que el argumento sea a posteriori.

– Conocemos los efectos que está teniendo, o al menos parcialmente, de tal acto ante tal dilema o trilema, o tal aptitud o actitud o conjunto de actos que hemos tomado ante tal cuestión, pero nunca sabemos lo que habría sucedido si hubiésemos tomado otra. Conocemos quizás lo negativo o positivo de la opción que hemos escogido, pero nunca sabremos las otras posibilidades. De ahí, que al menos, cada opción sea lo más racional y verdadera posible, y lo más moral posible acorde con la realidad y la situación y las posibilidades.

– El mal puede surgir por la deficiencia o error, del sujeto que la realiza, sea en la voluntad, sea en el conocimiento, sea deficiencia de esa cultura o sociedad en ese tema, sufrir una deficiencia, en segundo lugar, puede surgir hacer un mal como mal menor, para evitar un mal mayor se realiza un mal menor, o puede surgir como defensa, se hace un mal, para defenderse de un mal mayor, es el derecho a la justa defensa, sea colectiva o individual, pero en cuarto lugar, el mal puede surgir como voluntad positiva del mal, por y para hacer el mal hacia otra u otras personas, el mal en estado casi puro.

– Lo real o imaginario externo va clarificando lo real o imaginario interno, lo real o imaginario interno va clarificando lo real o imaginario externo.

– El drama de una persona de buena voluntad, que se ve abocada por la maldad o las circunstancias de otras personas, negativas, a tener que tomar opciones que no desea hacerlo. Esto si es una épica trágica.

– Existen personas, duro es decirlo, duro es percibirlo, duro es sentirlo y padecerlo, que envidian la bondad y la buena voluntad de otras personas, y hacen todo lo que pueden, para llevar al mal a esa u otras personas.

– Cualquier realidad equis, sea del tipo material o afectivo o psicológico espiritual, puede ser envidiada por otra persona o por otro colectivo. Y además hacer daño una persona a otra, porque esa persona tiene ese algo, real o material o espiritual o moral o afectivo, y ella no lo tiene o cree no tenerlo.

– ¡¿Cuántos seres humanos se proponen hoy, que tanto por ciento llevan una vida ética y moral correcta, sea de corte racional y filosófico o, y sea de corte racional filosófico y religioso?!

¿Nos proponemos tener una vida racional en el terreno de la economía, de la salud física y psíquica, de la salud cultural, pero cuánto tanto por ciento, seria y profundamente, cada uno en su estado de vida, se proponen llevar una vida ética y moral correcta, seria y profunda, sin hacer alardes de nada, pero intentar perfeccionarse en este aspecto de la realidad esencial del ser humano…?

– La posición social de los seres humanos, y más en tiempos de crisis, no dice su nivel cultural, ni menos aún moral. No desprecies a alguien porque aparentemente está en una posición profesional o laboral o social más limitada, porque puede suceder que tenga una posición ética y moral más elevada que la tuya, más nivel cultural que el tuyo. Tú que tanto desprecias, o tú que tratas mejor a unos o a otros, según la posición social, que ocupan, olvidando que tienes que tratar de forma similar y correcta a todos. Por tu bien en el fondo.

– Posiblemente los humanos pierden una enorme fuente de moralidad y de análisis de la realidad, al no leer ahora vidas de santos y santas, bien hechas historiográficamente. Ahora, que una parte de la población lee de todo y casi todo, y recibe noticias en imágenes y en audio de todos los temas, con los sistemas de radiación informativa, es quizás, un error y una pérdida de entendimiento de la realidad no leer este tipo de biografías.

El de Portoplano volvió al silencio-oratorio-refectorio-meditación de su hogar. Intentando continuar una vida, en lo exterior, similar a la de todos los hombres, en el interior, en una constante búsqueda de verdad-bondad-belleza-utilidad-racionalidad…

http://twitter.com/jmmcaminero © jmm caminero (20 octubre-17 diciembre 2018 cr).

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