MADRID.- El pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo decidirá mañana si admite o no a trámite las dos demandas de paternidad presentadas por Alberto Solá e Ingrid Sartiau contra Juan Carlos I en 2012, que fueron reactivadas mediante recurso ante la Audiencia de Madrid después de su abdicación.

La Fiscalía del Tribunal Supremo ha presentado dos escritos en los que se opone a la admisión a trámite de ambas demandas porque no se han presentado pruebas suficientes de la supuesta paternidad del rey Juan Carlos, como así lo exige el artículo 767.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil («En ningún caso se admitirá la demanda sobre determinación o impugnación de la filiación si con ella no se presenta un principio de prueba de los hechos en que se funde», dice ese artículo).

En el caso de Solá, la Fiscalía rechaza una prueba de ADN practicada a un vaso que, al parecer, habría usado Juan Carlos I y que fue analizado por un exagente de inteligencia, quien contactó recientemente con el abogado de Solá, Francesc Bueno.

Por otro lado, Sartiau ha comunicado al Supremo que las pruebas que se practicaron tanto ella como Solá para estudiar si son hermanos no son correctas y que eran la base de ambas demandas. En una tienen una coincidencia de un progenitor del 35% y en la otra es superior al 81%.

Los 12 magistrados de la sala de lo Civil analizarán, por lo tanto, ambas demandas y los dos informes de la Fiscalía.  La presentación de estos recursos originó que en la reforma exprés que aforó a Juan Carlos I ante el Supremo tras su abdicación especificara que los casos que estuvieran vivos fueran remitidos «inmediatamente» al Alto Tribunal.

Las demandas, presentadas en 2012, fueron archivadas por los juzgados de primera instancia ya que el entonces rey es inviolable y no había norma legal alguna que permitiera tramitar estas demandas.

Las demandas de paternidad habían sido presentadas en el año 2012, pero fueron archivadas por los juzgados de primera instancia ya que el entonces rey es inviolable y no había norma legal alguna que permitiera tramitar estas demandas.

Ambos demandantes recurrieron la decisión ante la Audiencia Provincial de Madrid, que tenía previsto decidir sobre estos dos casos el 9 de septiembre de 2014. Entre medias, Juan Carlos I abdicó y el Parlamento optó por realizar una reforma retroactiva para que fuera el Supremo el que estudiara estas demandas y otras que se presentaran contra el ex rey, como así sostiene la Ley orgánica 4/2014, promulgada el 11 de julio.

Albert Solá asegura ser hijo biológico de Juan Carlos de Borbón y de Anna María Bach Ramon. De ser cierto, sería el primogénito de los Borbones, ya que nació en 1956 y fue dado en adopción.

Por otro lado, Ingrid Sartiau, nacida en 1966, ha remitido un escrito ante el Tribunal Supremo en el que sostiene que no es hija del monarca, aunque declaró a la prensa ser fruto de una relación de su madre, Liliane, con Juan Carlos I.

www.publico.es