mié. May 22nd, 2019

El enorme poder político y mediático de la banca en España

El sector bancario en España tiene un enorme poder político y mediático que limita de una manera muy marcada el desarrollo democrático del país. Un indicador de la excesiva influencia que ejerce sobre el Estado español es su tamaño desproporcionado, siendo el sector bancario español uno de los más grandes (en términos proporcionales) de los existentes en la Unión Europea, con un enorme predominio de la banca privada y un escasísimo desarrollo de la banca pública. España es uno de los países, no solo de la UE sino también de la OCDE (el club de países más ricos del mundo), donde la banca pública está menos desarrollada.

Otro indicador de la influencia política y mediática de la banca es que el organismo del Estado que debería regularla, el Banco de España, es, en realidad, un gran lobby de tal banca privada. Ello transforma a tal institución en uno de los mayores promotores de las políticas públicas neoliberales, es decir, de las reformas laboralesque han deteriorado sobremanera la calidad del mercado de trabajo español, y de los recortes de gasto público socialque han dañado enormemente el bienestar de la población en general, y de las clases populares en particular.

El Banco de España promueve políticas públicas que están dañando a las clases populares 

Su última maniobra de acuerdo con el proyecto neoliberal no solo ha sido oponerse al necesario incremento del salario mínimo interprofesional (SMI), sino también al incremento de los salarios, cuya disminución ha obligado a las familias españolas a endeudarse enormemente (optimizando, de esta manera, los beneficios bancarios basados en la expansión de dicho endeudamiento). Tal bajada de salarios, además del endeudamiento, ha tenido un impacto muy negativo en la demanda doméstica, motor fundamental del crecimiento económico, lo cual explica que las inversiones bancarias se hayan ido desviando hacia actividades especulativas(como en el sector inmobiliario) que han generado más beneficios que las inversiones en los sectores de la economía productiva (donde se producen bienes y servicios). Así, la combinación de esta caída de las inversiones con la reducción de la demanda doméstica ha tenido un efecto sumamente negativo sobre   dicha economía productiva. Y han sido precisamente tales inversiones especulativas (como la mayoría de inversiones inmobiliarias) las que han creado las burbujas, cuya explosión derivó en la enorme crisis financiera, resuelta a base de subsidios públicos a la banca (que, según un balance del Banco de España publicado en noviembre de 2018, fueron de alrededor de 55.000 millones de euros), de los cuales 42.000 se calculó ya entonces que no se retornarían al erario público. El comportamiento del sector bancario es el mayor responsable de la crisis financiera que llegó a expulsar del mercado laboral a 3,6 millones de personas en España.

La banca recibe un trato preferencial por parte del Estado

Otra de las consecuencias de la excesiva influencia política de la banca ha sido el trato preferencial que recibe por parte del Estado. Además del enorme subsidio que acabo de citar (el más elevado de la UE), tiene un trato impositivo especial, pues es uno de los sectores con mayores beneficios y con menor carga impositiva dentro de la UE. Y cuando el gobierno español propuso un impuesto para recuperar parte del dinero que la banca recibía del Estado, la respuesta de ésta fue oponer una gran resistencia, movilizando los sectores del Estado, históricamente próximos a ella, como el cuerpo judicial, para que se frenara y obstaculizara la aplicación de tal tributo. Esta propuesta, que había sido sugerida en su día por el Fondo Monetario Internacional (FMI), fue definida como “extremista” por portavoces del sector bancario, que atribuyeron tal propuesta a la influencia de Podemos, definido también como “extremista”, “populista”, “nefasto para el país” y una larga retahíla de insultos. Los medios que transmitieron tales insultos no informaron de que dicho impuesto se había aplicado (incluso en niveles más altos) por parte de muchos países de la UE, incluyendo el gobierno conservador británico. Como resultado de tal oposición, el gobierno Sánchez, que había estado a favor de tal impuesto, se distanció finalmente de él.

La gran influencia mediática de la banca

La banca ejerce una gran influencia sobre los partidos políticos y los medios de comunicación, configurando el marco dentro del cual el debate político tiene lugar. De ahí el gran dominio del pensamiento neoliberal en la vida política y mediática del país. Todos los partidos políticos (excepto Podemos) han pedido créditos a la banca y todos ellos (excepto Podemos y ERC) están endeudados, como también lo están todos los grandes medios. Y es detrás de este endeudamiento que la banca ejerce su gran influencia. Una consecuencia de ello es la escasísima libertad de prensa y la falta de pluralidad mediática en los medios de comunicación (ya sea la radio, la prensa o la televisión) existente en este país. La discriminación contra partidos o autores de pensamiento crítico alcanza niveles desconocidos en los países de la UE. A día de hoy casi no hay medios de izquierdas en España, y hay miles de casos que así lo atestiguan.

La dificultad de voces críticas hacia el establishment político mediático del país para acceder a los medios 

Conozco bien esta situación, pues la padezco. Un caso en el que fui víctima de tal discriminación (entre muchos otros) es el citado recientemente por Alberto Garzón en un excelente tuit en el que desarrolló las conexiones entre el Banco Santander, la judicatura, el diario El País, su editorial y un libro que iba a ser publicado por dicha editorial, escrito por Juan Torres, el mismo Alberto Garzón y yo, en el que criticábamos el argumento neoliberal utilizado por el gobierno Zapatero, y más tarde por el gobierno Rajoy, para justificar la imposición de sus políticas neoliberales (reforma laboral y recortes), aduciendo que no había alternativas a las que ellos aplicaron. El libro mostraba, con cifras y datos, que sí las había. A pesar de haber firmado un contrato para publicar el libro (y cuando estaba a punto de salir), la editorial decidió rescindirlo, como resultado de que los autores no quisimos hacer los cambios que a última hora había pedido la editorial, cambios que tenían por objetivo eliminar críticas (documentadas) hacia el sector bancario en general y hacia el Banco Santander en particular (que había sido uno de los agentes promotores de la ortodoxia neoliberal). Al negarnos a hacerlo, la editorial de El País, en respuesta a las presiones del Banco Santander, decidió no publicar el libro, teniendo nosotros que buscar rápidamente otra editorial, de menor capacidad de distribución. Sin embargo, el libro fue un gran éxito editorial, con diez ediciones en solo dos años, convirtiéndose en el libro de referencia del 15M. La movilización popular consiguió lo que la banca había intentado vetar. No hay duda de que hay autores vetados, y lamento ser uno de ellos. No verán artículos míos en ninguno de los mayores rotativos. Y no creo que se deba a no tener los méritos académicos o intelectuales para aparecer en ellos.

Un ejemplo entre otros: el Banco de Santander

Este banco tiene a su disposición muchos políticos y periodistas que contribuyen, estos últimos, a promocionar las políticas públicas realizadas e impuestas por los primeros. Tal banco ha tenido una relación muy  privilegiada con los gobiernos del PSOE, y, como señala Alberto Garzón en su tuit, muy en especial con la vicepresidenta Fernández de la Vega (que llamó a un dirigente de dicho banco para que tranquilizara al Sr. Botín en relación con las investigaciones que se estuvieron realizando, resultado de la venta de productos financieros para evitar el pago de 2.600 millones de euros en impuestos). Tal práctica se había detectado en el curso de otra investigación iniciada tras una querella del empresario especulador Ruiz-Mateos. Pero nunca pasó nada. Su influencia abarca también el mundo universitario, ejerciendo un gran poder en configurar la evolución y promoción del pensamiento económico dominante. La gran mayoría de las revistas “científicas” en el área económica están financiadas por la gran banca en España.

Y todos los grandes grupos mediáticos están endeudados. Cuatro grupos de comunicación, que controlan el 94% de la cuota del mercado televisivo (Corporación de Radio y Televisión Española -CRTVE-, Mediaset, Atresmedia y Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals -CCMA-) están endeudados. Un tanto igual ocurre, a su vez, en la radio, en la que cuatro cadenas controlan el 97% de la cuota del mercado radiofónico (la COPE, Onda Cero Rac1 y la Cadena SER), todas ellas endeudadas. Y lo mismo sucede con los cinco principales rotativos (El PaísEl MundoLa VanguardiaABC El Periódico), todos ellos endeudados. De ahí la enorme capacidad de movilización ideológica de la banca, pues cada uno de estos medios es consciente de que necesita a los bancos para su propia supervivencia. Y ahí está el problema. La democracia en nuestro país exige que se rompa este vínculo.

nuevatribuna.es

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