09/07/2020

Destituida la consejera de Sanidad de Canarias por la gestión del coronavirus

  • Su puesto lo asumirá interinamente el consejero de Administraciones Públicas, Julio Pérez, que ya ocupó ese puesto con Jerónimo Saavedra
 

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres (PSOE) ha destituido este miércoles a la consejera de Sanidad, Teresa Cruz, de su mismo partido, por la gestión de la crisis del coronavirus, informó esta misma noche el Gobierno. Sus funciones serán cubiertas interinamente por el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Julio Pérez, quien fuera consejero de la materia en el último gobierno de Jerónimo Saavedra, entre 1991 y 1993.

La caída de Teresa Cruz se produce tras una serie de acontecimientos que desembocaron este lunes en el nombramiento de un nuevo coordinador del comité de gestión de la crisis sanitaria en la persona de Conrado Domínguez, un veterano funcionario que ejerció como director del Servicio Canario de la Salud en la anterior legislatura, bajo la presidencia de Fernando Clavijo, de Coalición Canaria. Conrado Domínguez, que actualmente es el secretario general técnico de la Consejería de Obras Públicas, pasaba a tener poder ejecutivo sobre el equipo de la consejera, que de ese modo quedaba desautorizada.

Las fuentes gubernamentales que han informado de esta destitución no han dado detalles del futuro que depara al equipo de la consejera, pero lo más probable es que corra la misma suerte.

Las desavenencias entre el presidente Torres y la consejera de Sanidad llegaron a su punto álgido tras conocerse las confusas gestiones que realizó esta última en torno a la incorporación de las clínica privadas de Canarias a la fuerza de choque contra el coronavirus. Cruz había delegado esas negociaciones a dos subordinados sin hacer un seguimiento de las mismas, y mientras que habían prosperado en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, nada se había hecho en la de Las Palmas. Esa desorientación ha llevado a los principales centros privados de esta provincia a presentar expedientes de regulación temporal de empleo ante las autoridades laborales.

Además, ha influido notablemente en la tensión dentro del Gobierno el notable incremento de contagio del COVID-19 entre el personal sanitario de los hospitales y centros de salud del sistema público canario, hasta un 22%, lo que hizo cundir cierto desánimo y el temor de que hubiera muchas bajas que pudieran afectar a la atención a los pacientes. Canarias no es sin embargo, en relación a su población, la más afectada por el coronavirus, pero sí una de las de mayor incidencia entre el personal sanitario.

Torres ha preferido dar un vuelco a la gestión al frente de la Consejería de Sanidad en lugar de atender las exigencias de un sector de su partido en la isla de Tenerife, que veía en las presiones para remover a la consejera la mano negra de la sanidad privada. Ese sector económico ha influido tradicionalmente en los sucesivos gobiernos de Coalición Canaria (tanto cuando ha gobernado en solitario como cuando lo ha hecho con el PP e incluso con el PSOE) para intentar mantener sus privilegios en los conciertos sanitarios, establecidos en Canarias desde tiempos predemocráticos y renovados automáticamente hasta que, en 2016, un consejero socialista, Jesús Morera, trató de cambiarlos y ocasionó la ruptura del pacto de gobierno.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »