jue. Sep 19th, 2019

Ciudadanos se abre a pactar con el PSOE en comunidades como Castilla y León, donde los socialistas son los más votados

  • Albert Rivera levanta el veto al PSOE tras no lograr el sorpaso al PP en ninguna plaza importante y no descartará a «ninguna» formación tras el 26M
  • Pedro Sánchez redobla la presión sobre Ciudadanos, a quien exige que aísle a Vox de las instituciones, y confía en que le dé algunos gobiernos
  • Ciudadanos tiene la llave de gobiernos como Castilla y León o Aragón para los socialistas y en varias capitales de provincia

Los resultados de la triple cita electoral del 26M en la que Ciudadanos no ha logrado en ninguna comunidad ni ayuntamiento importante su anhelado sorpaso al PP, ha llevado a la dirección de Albert Rivera a flexibilizar el veto que había impuesto al PSOE. Su partido quiere aprovechar ahora la oportunidad para demostrar que pueden ser «transversales» y llegar a acuerdos con fuerzas políticas de distinto signo, como el PSOE, y no supeditar toda la estrategia a ser apoyo del PP, allá donde lo necesite.

Con todo, la portavoz nacional, Inés Arrimadas, ha asegurado este lunes que los de Casado serán sus «socios preferentes». El objetivo es doble, además de no figurar como la muleta del PP, también sirve a Ciudadanos para zafarse de Vox, una vez que Pablo Casado ha anunciado que está dispuesto a dejar que entren en sus gobiernos. Los de Rivera siguen rechazando pactos con la formación de Abascal, tal y como evitaron firmar en Andalucía. Mientras, los de Pedro Sánchez intensifican la presión sobre Rivera para que aísle a la extrema derecha en beneficio de los socialistas.

Está por ver si ese cambio de discurso de Ciudadanos abre opciones reales de acuerdo con los socialistas o si solo se trata de tensar la cuerda de la negociación con el Partido Popular, para encarecer sus apoyos o iniciar algún cambio de cromos.

Ciudadanos tiene en su mano facilitar que el PSOE conserve el Gobierno de Aragón o que se haga con el de la Comunidad de Madrid, Castilla y León o Murcia, así como varios ayuntamientos, entre los que se encuentran Zaragoza, Palencia, Burgos, León, Cáceres, Badajoz, Granada, Jaén o Ciudad Real, entre otros. «El PSOE no da por perdido nada, lo va a pelear todo y va a intentar que prevalezca la voluntad mayoritaria de los ciudadanos», expresó este lunes el secretario de Organización, José Luis Ábalos.

La gran plaza que el PSOE se jugaba en estas elecciones era la Comunidad de Madrid, donde Ángel Gabilondo ha ganado con holgura, pero PP, Ciudadanos y Vox superan a la suma de izquierdas. Ignacio Aguado ya ha decidido cerrar un bipartito liderado por Isabel Díaz Ayuso, la aspirante del PP, y los socialistas son poco optimistas respecto a la posibilidad de conquistar la Puerta del Sol tras 24 años de poder conservador. Fue precisamente esa derrota la que empañó la victoria del 26M en Ferraz. La dirección del PSOE madrileño ha asegurado que comenzará, no obstante, una ronda de contactos con la que aspira a que Gabilondo acabe siendo presidente.

No obstante, los dirigentes socialistas sí son más optimistas en otras comunidades, como Castilla y León. «No tenemos ni idea de qué va hacer -señalan fuentes del partido sobre la posición que mantendrá Ciudadanos en la negociación que el PSOE llevará a nivel global-, pero no le va quedar más remedio que repartir juego». Ferraz ha puesto en marcha un equipo negociador que supervisará los acuerdos postelectorales y tratará de allanar el camino a nivel nacional con el resto de formaciones en liza.

Los socialistas ven un «cambio de régimen» en el caso de Castilla y León, donde fueron la fuerza más votada al desbancar al PP tras 32 años en el poder, y consideran ese caso más factible. Según las fuentes consultadas, Ciudadanos está dispuesto a hablar con el PSOE en esa región en la que el candidato de Pablo Casado, Alfonso Fernández Mañueco, ha perdido la hegemonía quedándose en 29 diputados, y ha sido superado en estas autonómicas por el PSOE, que ha logrado 35 escaños. El partido de Rivera ha pasado allí de cinco a trece escaños y tiene la llave para que el socialista Luis Tudanca sea presidente de la Junta.

El candidato de Ciudadanos a la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, no descarta ni un pacto con el PP, ni uno con el PSOE, ni tan siquiera que la presidencia de la Junta la ostente su partido. En una rueda de prensa, Igea ha insistido varias veces en que se abre ahora un «largo» periodo de negociación «liderado por el comité de pactos» de la dirección nacional de Ciudadanos que coordinará el secretario de política Institucional, José María Espejo, y el secretario general del partido, José Manuel Villegas, y que se reunirá este martes por primera vez.

El líder autonómico ha descartado que estas negociaciones se hagan «con paquetes», es decir, que un pacto de gobierno autonómico incluya también el acuerdo para gobernar en un ayuntamiento o en una diputación. «Hay un único paquete y es el de nuestras propuestas», ha dicho. En el PSOE, sin embargo, sí creen que se puede negociar el Gobierno de la Junta a cambio de poder institucional para la formación de Rivera en Diputaciones y Ayuntamientos.

Por ejemplo, el alcalde en funciones de Valladolid, Óscar Puente, no ha descartado pactar con Ciudadanos. Con 11 concejales, el PSOE requiere de otros tres para lograr la mayoría absoluta y solo hay dos partidos que pueden dárselos: tanto su hasta ahora socio de gobierno, la confluencia de IU Valladolid Toma La Palabra, como Ciudadanos, los tienen. Al PP no le salen las cuentas. Puente ha comentado esta mañana que, aunque la «prioridad» la tiene VTLP, puede «pactar con Ciudadanos» o «gobernar en solitario» (aunque sería en minoría). El movimiento no deja de tener significado: los socialistas han ganado dos concejales, VTLP ha perdido uno y no podrían exigir demasiado en un pacto de gobierno. De ser, así, la negociación será con el partido de Rivera.

Por su parte, Igea acabó por reconocer que el comité nacional del partido tendrá mucho que aportar para que se llegue a gobernar en comunidades donde Ciudadanos es llave, va a controlar las negociaciones de consistorios e instituciones provinciales. En manos de Ciudadanos están, por ejemplo, las diputaciones de Burgos, de León o de Segovia.

El candidato de Ciudadanos ha salido al paso de los casos de corrupción del PP -que chocan con su discurso sobre la regeneración- aludiendo a la supuesta desigualdad que fomentan los socialistas entre autonomías y ha acabado reconociendo que cualquiera de los pactos, tanto con el Partido Popular como con el PSOE, «son difíciles», pero que «ambas opciones están abiertas». No obstante, ha asegurado que los «ciudadanos han dicho basta a 32 años» del PP.

Las negociaciones aún no han comenzado y hay un margen de dos semanas hasta la constitución de los ayuntamientos el próximo 15 de junio, pero Ciudadanos por ahora ha levantado el veto a los de Pedro Sánchez, que en algunos municipios solo suman con los de Rivera. «Hay que negociar porque hay mucho en juego», dice un destacado dirigente socialista.

«Poco a poco. Vamos a trabajar poco a poco», insistió, por su parte, Arrimadas ante la insistencia de los periodistas, haciendo a la vez mucho hincapié en que todos los acuerdos se van a negociar «territorio a territorio». El partido ha creado el Comité Nacional de Negociación de Gobiernos que será el encargado de «trabajar de manera coordinada a nivel local y regional» con el resto de las formaciones políticas, «sin descartar a ninguna», según fuentes de la Ejecutiva.

Uno de los lugares en donde Ciudadanos pretende entablar negociaciones con los socialistas es en el Ayuntamiento de Madrid, donde la candidata, Begoña Villacís, no ha cerrado la puerta a esa posibilidad. Villacís se ha referido este lunes en varias entrevistas a sus planes sin descartar un acuerdo con el PSOE de Pepu Hernández  para no tener que depender de Vox. Villacís, no obstante, ha defendido que la fórmula más «lógica» y «probable» sería un gobierno municipal de coalición con el PP, pero sin Vox, cuya entrada ve «improbable». Después, ha animado al PSOE a «participar o incluso a apoyar este proyecto de Gobierno».

La estrategia de Ciudadanos pasa en ese caso por pasar la pelota al PSOE, que denuncia que la derecha se vaya a hacer con el poder en la Comunidad y el Ayuntamiento con la connivencia de Vox. «Durante la campaña fueron muchas las veces que me preguntaron si yo vetaba al PSOE en algún tipo de negociación y dije que no -ha dicho Villacís-. Sigue abierta la puerta hoy. Pepu Hernández podría apoyar otro gobierno que no sea el de Carmena». En el PSOE recuerdan que la suma de ambas formaciones no es suficiente y que el PP y Más Madrid han quedado por delante de Ciudadanos, por lo que ven complicado que entraran a ese juego.

eldiario.es

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