vie. Sep 20th, 2019

Angélica Martín, camarera de piso: «Los políticos no aguantarían las ocho horas de trabajo con nosotras»

  • Angélica Martín trabaja como camarera de piso en Tenerife desde hace 21 años, la isla en la que 40 hoteles discriminan salarialmente a este colectivo
  • «Después de la reunión con Mariano Rajoy en octubre, nuestra situación no ha cambiado nada»
  • Esta entrevista se enmarca en la serie ‘Si yo fuera presidente’, en la que eldiario.es pregunta a la ciudadanía de cara a las elecciones del 28 de abril

Angelina Martín, de 46 años, trabaja como camarera de piso desde hace más de dos décadas en Tenerife, la isla en la que hasta 40 hoteles discriminan salarialmente a este colectivo. Hace más de un año formó parte de la fundación de Camareras de Piso de Canarias, una asociación que se ha sumado a la lucha de otras compañeras para denunciar la precariedad en el sector y reivindicar sus derechos. En esta entrevista, enmarcada en la serie Si yo fuera presidente, ofrece su visión de la situación actual y de las elecciones del 28 de abril.

¿Qué medidas espera después del próximo 28 de abril?

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Pero evidentemente yo tengo fe en que cambien las cosas. Que los partidos de izquierdas salgan elegidos y cumplan lo prometido, porque las formaciones de derechas incluso se han negado a recibirnos. Podemos, PSOE y Nueva Canarias han hecho propuestas durante estos últimos años que favorecen a las camareras de piso y espero que, si salen elegidos, cumplan con lo que han prometido. Primero: la derogación de la reforma laboral, que hizo un daño tremendo y aumentó una precariedad que ya existía, con los contratos basura y el abaratamiento de los despidos.

¿Ha cambiado algo la situación de las camareras de piso tras la reunión con el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy o después de hacerse escuchar en el Senado?

Nada, absolutamente nada. En octubre de 2018 se nos vendió humo. Se nos reconocieron enfermedades profesionales, como las depresiones, los trastornos de ansiedad o problemas cardiovasculares, de las cuales no se ha dado comunicación a las mutuas. Por lo tanto, estas dicen que no están obligadas y se niegan a atendernos. Desde la Seguridad Social no han hecho nada a pesar de que nos aseguraron que se aplicaría de forma inmediata. Fue solamente la foto.

¿Percibe algún cambio desde que las camareras de piso se han unido para reivindicar sus derechos?

Es verdad que somos más mediáticas, pero el temor que tenemos es que cuando pasen las elecciones, todo el eco que hemos tenido se acabe. Creo que los políticos nos han utilizado para sacarse la foto y poder decir que está con las camareras de piso. Si se acaba todo y volvemos a ser invisibles, de nada ha servido todo el trabajo que hemos estado haciendo. Aunque tengo bastante claro que la lucha va a seguir, porque tenemos que defender nuestro derechos.

¿Qué opina del convenio colectivo que sitúa a camareros de bar y a camareras de piso en diferentes grupos profesionales?

Yo empecé a pelear por las reivindicaciones de nuestros derechos en 2017. Nunca hablamos ni de dinero, ni de categoría profesional. Nuestro gran problema es la sobrecarga de trabajo. Jamás hemos hablado de una diferencia salarial, ni de una categoría entre camareros de bar y camareras de piso. Dentro de las asociaciones de camareras de piso hay diferentes delegadas sindicadas y todas piensan diferente, hay unas que están a favor de ese convenio y otras que están en contra, y esa opinión siempre ha sido respetada.

¿Qué le diría a los políticos en estas elecciones?

Yo les puedo decir que si ellos hicieran nuestro trabajo no aguantarían ocho horas con nosotras. Nuestro cuerpo acaba como si fueran trapos al final de la jornada laboral. Nuestra opinión no le importa a nadie. Dejarían de disfrutar de su vida social, se tendrían que medicar para aguantar los dolores que tenemos. Las pesadillas por la noche, y la cantidad de cafeína que tomamos durante el día la tenemos que suplir con ansiolíticos por la noche para poder dormir. Acabamos agotadas y no podemos hacer nada con nuestros niños, es algo inhumano. Ojalá se pusieran en nuestra piel un momentito durante el día porque, además, somos un colectivo totalmente feminizado. Quizás haya un 2% de camareros de piso. Y no solo tenemos que cumplir con el trabajo, también debemos ocuparnos de la casa, de los cuidados de los niños o de nuestros mayores. Estamos sobrecargadas.

Si usted fuera candidata, ¿qué propuestas defendería para las camareras de piso?

La jubilación anticipada, pero no solamente para las camareras de piso, sino para todas aquellas profesiones que castigan el físico, como los agricultores. Es raro que una camarera de piso llegue a los 60 años trabajando, y no se va a jubilar a los 67 años porque no va a llegar, por lo que tiene que optar por las incapacidades. También la regulación de las enfermedades profesionales. Es curioso que un camarero de restaurante tenga reconocida como enfermedad las varices y una camarera de piso, no, estando los dos ocho horas de pie. Los contratos dignos. Los sueldos justos. Las subcontratas de grandes grupos profesionales no deberían permitirse. Los políticos siempre deberían mirar por el pueblo, que es el que le vota. En Canarias vivimos del turismo, y debemos cuidar nuestras playas o el medio ambiente, pero también se debe cuidar el trabajo, que sea digno ante todo.

eldiario.es

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