La declaración de la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, y actual miembro del Consejo de Estado era una de las más esperadas por parte de acusaciones y defensas en el juicio al procés. Acudía en calidad de testigo, con la obligación de decir verdad y aunque ha tratado de evitar hablar de la intervención policial y de la decisión de enviar miles de agentes de la Guardia Civil y la Policía a Catalunya desde el 20 de septiembre de 2017, señalando que eso era competencia del ministro del Interior Juan Ignacio Zoido y el secretario del Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, ha errado sobre cómo recibía la información.

Ha sido el abogado Xavier Melero, que representa al ex conseller de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, quien ha acorralado a la que fuera máxima responsable de los espías españoles, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), y a quien le rendía cuentas su director general-secretario de Estado, Félix Sán Roldán.

En un primer momento, Santamaría se ha escudado en que conocía las investigaciones sobre la preparación del referéndum por las informaciones aportadas por el Delegado de Gobierno de Catalunya, Enric Millo, así como por la prensa. Sin embargo, la entonces vicepresidenta tenía datos de primera mano suministrados por los servicios secretos, como se puede constatar con un simple repaso a las hemerotecas y a las declaraciones de unos y otros.

“Podríamos haberlo hecho mejor”

Melero ha hecho una pregunta muy concreta a Sáenz de Santamaría: “¿Le advirtieron de la presencia de urnas en territorio catalán antes del 1 de octubre o le facilitaron alguna información valiosa para su detención?”. La ex vicepresidenta del Gobierno ha respondido: “No; aquellos asuntos acerca de la preparatoria del referéndum estaban en ese momento bajo instrucción en los tribunales en Catalunya”.

El letrado de Forn ha incidido: “¿Y usted les tachó de desleales dado que no consiguieron ningún resultado positivo?”. Y Santamaría sorprendida contesta: Melero. “¿A quiénes? ¿Al CNI? En absoluto”.

En unas charlas que dio en septiembre de 2018 el director de los espías españoles, Sánz Roldán fue preguntado por la actuación del CNI en Catalunya en octubre. Desveló ya entonces, con absoluta claridad, que preguntó a algún o alguna (no dio nombres) miembro del Gobierno si la información proporcionada había sido útil al Ejecutivo: “La respuesta fue que sí”, aseguró el jefe del CNI que le dijeron.

Sanz Roldán hizo estas consideraciones en el coloquio posterior a la clausura de las XVI Jornadas de Periodismo ¿Quién paga la mentira?, ¿Es de pago la verdad?, pero también hizo autocrítica: “El día 2 vi muchas caras largas”, reconoció, al tiempo que confesó que hubo cosas que “podríamos haber hecho mejor”. “Ese día hablamos, y el mensaje fue el mismo: a lo mejor, en el combate de hoy no hemos sido todo lo que eficaces que debemos, pero tenemos que tener la vista en terminar y en terminar bien, y eso estamos haciendo”, añadió.