vie. Feb 22nd, 2019

Necesita mejorar: cinco claves para entender la situación de la Educación en Canarias

  • Canarias muestra un claro retraso en materia educativa con respecto a las comunidades autónomas que tiran de la economía española
  • El Archipiélago es la única región de España en la que menos de un 30% de la población entre 25 y 64 años tiene estudios universitarios
  • Las comunidades más atrasadas están realizando un esfuerzo importante aportando un porcentaje de su PIB superior al que destina el Gobierno regional

“Para entender cómo estamos hay que saber de dónde venimos”. Mostrar una realidad tan compleja como el estado de la Educación en Canarias como una foto fija es un error. “Es como valorar a un corredor de relevos por la posición que ocupa poco después de recibir el testigo”, ejemplifica Bernardino Ruíz, docente retirado y miembro de la Plataforma Ciudadana 5% para la Educación en Canarias. Hay que saber mirar las cosas en perspectiva para saber desde dónde se parte y como se ha abordado el problema a lo largo de estos últimos años.   Canarias, cuando asume las competencias de Educación, partió desde muy atrás y con graves déficits. Un contexto que condiciona esa foto fija.

En los años 60, la mitad de los canarios y canarias no sabían leer ni escribir; las Islas tienen un modelo económico que incentiva la incorporación temprana al mercado de trabajo (aunque sea en puestos de baja cualificación y remuneración) y el abandono escolar; los primeros pasos de la Autonomía pusieron de manifiesto las deficiencias de infraestructuras educativas y el nivel socio cultural de las familias isleñas no podía equipararse a las de otros lugares del país. “En los últimos años se han producido grandes logros: hoy está escolarizado el 100% de la población y hemos pasado de un sistema electivo a otro integrador. Pero el punto de partida de Canarias después del franquismo era muy desfavorable; hubo que hacer un enorme sobreesfuerzo para llegar a la media”, añade Carlos Quesada, también integrante de 5% para la Educación en Canarias.

En las últimas semanas, esta plataforma ciudadana ha colocado en la agenda informativa la necesidad de dar contenido real y efectivo a la Ley Canaria de Educación no Universitaria (aprobada en 2014) a través de un aumento de la inversión de un equivalente al 4% del PIB canario en 2019 para alcanza el 5% en 2022 (precisamente lo contemplado en la ley). Esto supondría, este año, un aumento de 245 millones de euros respecto a las previsiones. La inversión es un factor decisivo para mejorar una situación marcada por los déficits en infraestructuras, la escasa dotación en cuerpos docentes y una ausencia de visión política a medio y largo plazo que tiene su expresión más patente en los cambios de modelo educativo y en la ausencia de un pacto de Estado que trascienda partidos e ideología.

UN PUNTO DE PARTIDA DESFAVORABLE.- En esa foto fija de la que se hablaba con anterioridad, Canarias está retrasada. Para tener una idea de la evolución hay que tener en cuenta un factor clave: la evolución del nivel educativo intergeneracional. Si tomamos un universo amplio de población entre 25 y 64 años, la media española de población con estudios universitarios es del 36,4%; Canarias está en el tercio bajo de la tabla con un 29,6% y Madrid lidera el indicador con un 47% de población con estudios superiores. Pero si analizamos un rango más limitado de edad y nos centramos en las nuevas generaciones, las cosas cambian. Para un rango de edad entre los 25 y los 34 años, la media de canarios con estudios universitarios sube hasta 37,5% siendo el País Vasco la mejor situada con un 57,5%. ¿Hemos mejorado? Relativamente. Las diferencias con el mejor clasificado pasan de 17,4 puntos porcentuales si contamos a la población entre 25 y 64 años a los 20 del tramo entre 25 y 34.

Si hablamos de porcentajes de población con un nivel educativo inferior a la segunda etapa de Secundaria, la media española entre los 25 y los 64 años es del 40,9%. Canarias presenta un porcentaje superior a la media con un 45,2%, muy lejos del 27,1% de Madrid o el 28,8% del País Vasco, pero también lejos del 56,9% de Extremadura o el 50,5% de Castilla La Mancha y Andalucía. Si afinamos el estudio al tramo de edad entre los 25 a los 34 años, la media nacional de población sin cualificación secundaria baja al 33,8%. Canarias tiene a un 35,5% de su población sin estudios secundarios. País Vasco es la comunidad autónoma con menor porcentaje de jóvenes sub formados con un 19,3%, mientras que en Andalucía, el 33,8 de los jóvenes entre 25 y 34 años no terminaron el segundo escalón educativo.

ASIGNACIÓN INSUFICIENTE DE RECURSOS.- Canarias destinó, en 2018, un 3,62% de su Producto Interior Bruto (PIB) a la financiación de su sistema educativo no universitario. Hablar de porcentajes y no de números ayuda a dimensionar el esfuerzo que cada administración autonómica realiza en materia educativa y que quiebra los juicios previos. Extremadura destinó un 5,42% de su PIB a su sistema educativo, Andalucía un 4,52% y Murcia el 4,35%. País Vasco destinó un 3,7, por ejemplo. Y las dos comunidades que menos porcentaje de sus cuentas macroeconómicas destinaron a su sistema educativo fueron Cataluña (2,47%) y Madrid (1,99%). Las comunidades con menor renta per cápita (Andalucía con 19.365 euros y Extremadura con 17.788) fueron los que más esfuerzo inversor realizaron (la renta per cápita en Canarias es de 21.754 euros frente a los 34.160 del País Vasco o los 35.303 de Madrid).

Según el portal de estadística Datos Macro, vinculado al diario económico Expansión, Canarias fue la segunda región que menos dinero por habitante destinó a Educación en 2017 -último dato publicado-. Canarias gastó 714 euros por habitante. Sólo Madrid, con 675 euros, destinó menos dinero a su sistema educativo público. Estas cifras contrastan con los 1.244 euros por habitante que invirtió el País Vasco o los 1.000 que destinó Navarra. Aquí se pone de manifiesto el peso del PIB relativo de cada región. País Vasco sólo invirtió una décima más de su PIB que las Islas, pero el escaso peso de la economía canaria supone esa diferencia de 530 euros por habitante a favor de los vascos.

RETRASO EN EDUCACIÓN DE CERO A TRES AÑOS.- La escasa implantación de la educación temprana de cero a tres años es uno de los más graves problemas a los que se enfrenta el sistema educativo en las Islas. Según el Diagnóstico sobre el Primer Ciclo de Educación del Instituto de Estudios Fiscales, la tasa óptima de cobertura debería rondar el 72%. La media española apenas ronda el 38% y ninguna comunidad autónoma llega, ni de lejos, a las recomendaciones de los expertos. País Vasco alcanza el 52,4%; Madrid llega al 48,8 y Galicia se sitúa en el tercer escalón del ‘podio’ con un discreto 45,9%. Canarias es la última de la lista con un escaso 16,8%. Estamos ante un modelo de escolaridad temprana escaso y centrado en la oferta privada ya que los niños escolarizados en el sistema público apenas son un 27,6% en el País Vasco; un 21,2% en Madrid; un 25,5% en Galicia y un ridículo 5,2% en Canarias. Esta situación, según los expertos, lastra de manera decisiva el futuro a medio y largo plazo.

DÉFICIT DE PROFESORES.-Es uno de los mayores déficits del sistema educativo público canario. En España, la ratio de docentes por cada 100 alumnos, durante el curso 2017/2018, fue de 9,06 para el régimen general y del 4,26 para el régimen especial (alumnos con necesidades especiales y no reglada). En ambos casos, Canarias se encuentra en los últimos lugares de la tabla: antepenúltima en cuanto al ratio del régimen general con 8,47 profesores por cada 100 alumnos (sólo por delante de Andalucia -8,25- y Madrid -7,76-) y en igual posición en el ranking de educación de régimen especial con 2,69 profesores (están por debajo Cantabria -2,51- y Baleares -2,11-). País Vasco lidera la tabla del régimen general con 11,34 profesores cada 100 alumnos y Asturias hace lo propio en el régimen especial con una ratio de 5,43. Para alcanzar la media nacional, que no es ni mucho menos un número ideal, el Archipiélago debería contratar 2.400 docentes. Las consecuencias de este déficit son clases sobrecargadas y la imposibilidad de dar la atención personalizada a los alumnos con necesidades especiales.

PEOR EDUCACIÓN PÚBLICA, MENOS EQUIDAD.- Todos estos datos redundan en la calidad de la educación que se presta.  El estudio de Diferencias Educativas Regionales 2000 – 2016 publicado por la Fundación BBVA pone de manifiesto los efectos que la escasa inversión, la carga horaria de los profesores o ese punto de partida previo tienen en los resultados. Los datos son de ese periodo pero muestran un estado de la cuestión y, sobre todo, la capacidad del sistema educativo como herramienta de promoción y progreso social. Según los expertos consultados, estos datos siguen teniendo plena actualidad. Equidad. Esa es la palabra clave y en Canarias, los resultados que se desprenden del Informe PISA son demoledores. El porcentaje de alumnos en entornos desfavorables que alcanzan un rendimiento satisfactorio en Ciencias es del 29,9% frente al 39,2% de la media nacional. Canarias obtiene los peores resultados en este ítem y es la única comunidad en la que la ratio no llega al 30%. Extremadura (30,8%), País Vasco (33,1%), Murcia (33,5%) y Andalucía (35,2%) conforman el furgón de cola. En el otro lado de la tabla destacan Galicia (56,4%) y Castilla y León (55%), las únicas que superan el 50%. Otro indicativo interesante, en este sentido, es la diferencia de puntuación en ciencias entre los alumnos de entornos favorables y desfavorables. La media nacional es de 82,4 puntos y Canarias registra 92,7 puntos, sólo mejor que Asturias (92,9). Galicia (57,3), Castilla y León (61,5) y País Vasco (65,8 puntos) presentan las menores diferencias.

El desempeño en Ciencias en el informe PISA suele ser uno de los indicativos clásicos para determinar la calidad del sistema educativo en un territorio concreto. Según el informe de la Fundación BBVA, Canarias volvió a estar en el furgón de cola con 475,4 puntos y sólo fue mejor que Andalucía (473,1) y Extremadura (474,2). La media nacional fue de 492,8 y las regiones con mejor desempeño fueron Castilla y León (519), Navarra (511,9) y Galicia (511). El porcentaje de alumnos canarios con bajo rendimiento en ciencias fue del 23,8%, una vez más sólo por encima de andaluces (25,4%) y extremeños (24,3%). En España, la media se situó en el 18,3 y las regiones con resultados más satisfactorios fueron Castilla y León (10,2%), Navarra (11,9%) y Madrid (12,2%).

eldiario.es

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