mié. Abr 24th, 2019

Las llamas llegan a Los Canarios y a Mazo sin afectar viviendas ni provocar desalojos durante la noche

Más de 350 efectivos terrestres trabajaron a destajo durante la noche para combatir el fuego

Otra noche de tensión, esta vez compartida entre los municipios de Fuencaliente y Mazo, ante la proximidad del incendio, que, afortunadamente, no ha afectado a ninguna vivienda ni hizo falta realizar ninguna evacuación de personas, al margen de quienes fueron trasladados por sufrir movilidad reducida de Montes de Luna.

Al menos así nos lo han confirmado desde Centro Coodinador de Emergencias y Seguridad 112 del Gobierno de Canarias, como balance de la madrugada, donde han estado en activo más de 350 operarios por tierra (contando con la incorporación de los 50 refuerzos de la UME de Sevilla) tratando de evitar que se propagase el fuego.

A primera hora de la mañana comienzan a operar los 11 medios aéreos que están trabajando en las labores de extinción. A última hora se reabrió la carretera LP 209, entre Los Canarios y Los Quemados.

Cabe destacar por último, que tal y como adelantábamos ayer, el puesto de control avanzado del incendio se desplaza de Las Manchas a Los Canarios.

El pueblo da alas a los pilotos que combaten el fuego

Los carteles de agradecimiento proliferan en los tejados

Hay gestos que reconocen a un pueblo, que siendo consciente de que los profesionales que están realizando el trabajo en los montes de La Palma para tratar de extinguir el incendio es su deber profesional, saben también que están operando a destajo, en condiciones extremas y al límite de sus fuerzas. No son héroes , ni lo pretenden ser. Son profesionales que se la juegan en sus actuaciones por defender la vida y los bienes de los demás.

Las brigadas y cuadrillas de operarios salen del frente literalmente extenuados, después de 12 horas dentro de un infierno, donde, pese a que se toman todas las medidas de seguridad posibles, previendo antes que nada las vías de escape, son conscientes de que cualquier giro o imprevisto puede comprometer la seguridad y la vida en cuestión de segundo.

Van en equipo y de alguna manera tienen también el aliento y el cariño del pueblo más cercano. Al contrario de los pilotos que manejan las aeronaves, que son claves en las tareas en la lucha contra el fuego. Al igual que los operarios de tierra, estos pilotos también afrontan momentos de máximo riesgo, al tratar de acercarse a zonas complicadas donde verter el agua.

No son drones y dentro de cada uno de esos 8 helicópteros y 3 aviones que están operando hay un piloto, otro trabajador que se la está jugando en cada vuelo de descarga, y cuya actuación es clave para atajar el fuego. Muchos ciudadanos, conscientes de este trabajo, han desplegado carteles en los tejados de las casas dándole las gracias. Un gesto sencillo, pero cargado de humanidad, que seguro que agradecen estos pilotos anónimos.

 

Puedes dejar tu comentario con Facebook

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »