Sánchez quiso hablar poco y reiteró en varias ocasiones que el desenlace final se conocerá en pocas horas, dando a entender que el monarca sí le habría confirmado que, tras recibir a Mariano Rajoy, propondrá un nombre para la sesión de investidura.

Y todo apunta a que dicho nombre será el del líder socialista, siempre y cuando el candidato del Partido Popular se mantenga en su negativa a intentar formar Gobierno.
También se negó el líder socialista a hacer cábalas con los apoyos que pudiera tener de otras fuerzas políticas, e indicó que su objetivo es que el PSOE lidere un Gobierno de cambio porque, en su opinión, eso es lo que han votado los españoles.

Sánchez indicó que si finalmente recibe el encargo del Rey abrirá negociaciones buscando el “para qué” formar un nuevo Gobierno, y dijo querer dejar atrás los debates de los vetos y los sillones. En este sentido, ironizó con la actitud de Podemos y dijo que en el manual que han encontrado para negociar sólo se han leído las últimas páginas.

Según fuentes del PSOE, si Sánchez recibe el encargo esas negociaciones se pondrán en marcha posiblemente mañana mismo aunque no se ha decidido aún cómo va a ser la ronda de conversaciones.

El líder socialista no desveló si el rey le había dado un plazo o él se lo había planteado, pero sí insistió en que todo será rápido, “porque no se puede esperar ni un minuto más”, dijo.

Todo apunta a que en torno a las nueve de la noche de este martes se conocerá si finalmente Pedro Sánchez puede tener la oportunidad de intentar ser presidente del Gobierno, aunque con solo 90 diputados.

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