jue. Feb 21st, 2019

A Jorge Marichal le desmienten las camareras de piso hoteleras

El lenguaraz presidente de la patronal hotelera canaria ASHOTEL, Jorge Marichal, se caracteriza por su perpetua presencia en medios, largando embustes sobre la situación laboral en los hoteles del destino Canarias. Su arrogante discurso se poya en dos pilares: el turismo no puede ser el responsable único de la creación de empleo en las islas y, además, sí está creando empleo, y bien pagado, muy bien pagado, por encima de lo convenido, incluso. Todo esto está ejemplarmente contenido en la entrevista que le acaba de hacer María Fresno para DIARIO DE AVISOS donde se atreve a largar que la inmensa mayorías de los hoteles de Canarias pagan a sus plantillas, “por encima de los convenios de hostelería”. Mientes, Marichal. Te lo digo yo, y te lo dicen las víctimas directas de la explotación laboral de tu gremio.

Mientes Marichal, porque sueltas la peor de las mentiras, que es la media verdad. Porque puede que sea cierto -aunque lo dudo, viniendo de tu boca- que las nóminas de los hoteles contengan cifras por encima de lo conveniado. Lo que ocurre es que las nóminas no contemplan el tiempo realmente trabajado. Es posible -no probable- que en los hoteles se pague más de lo acordado. Pero no se paga todo el tiempo trabajado. Como de cabeza no crero que puedas hacerlo, Marichal, tira de calculadora o pide que lo haga tu contable, divide euritos por tiempo real de trabajo y luego compara el resultado con  las dichosas tablas.

A este bocazas impenitente, Jorge Marichal, no le hacen mella los repetidos cuestionamientos que merecen sus troleros argumentos. Pero ahora, estos cuestionamientos se plantean en un contundente libro, protagonizado por las camareras de pisos, editado por iCARIA con Alba Sud y la Rel-UITA, y la colaboración de CCOO y UGT: Las que limpian los hoteles, Historias ocultas de precariedad laboral, escrito por Ernest Cañada. Las camareras de piso de los hoteles de la patronal que timonea Jorhe Marichal denuncian que están sometidad a una sobrecarga de trabajo brutal, que tienen que hasta pastillearse para aguantar el quebranto físico. Les pagarán ustedes más que lo escrito, si es que lo hacen, pero seguro que les pagan menos que lo que trabajan. Y, desde luego, les obligan a cooperar con ustedes en cicatear empleo para otras compañeras.

La conclusión de todo esto es la misma de siempre. El negocio del destino Canarias, le ha sido arrebatado al pueblo canario, que es quien pone los recursos, por esa maraña detestable de gente de la política y las empresas que se han lucrado y se lucran desaforadamente con la especulación y malas mañas de la construcción galopante. Se empeñan en edificar, ampliando más, y más, y más, el quiosco, generando una colosal sobreoferta alojativa que es imposible de cubrir a precios rentables. Por eso, el destino turístico canario no tiene otro remedio que operar en un segmento de mercado masivo, a tarifas que solamente garantizan beneficios para las enmpresas, sin éstas le roban dinero y regatean derechos a sus plantillas laborales. Y si estas mismas empresas atienden a sus clientes con productos importados de bajo coste y mala calidad. Los hoteles y demás establecimientos que operan en el turismo canario, trabaja menos gente de lo que debería y, como su aprovisionamiento se hace fuera de Canarias, tampoco contribuyen al empleo en las islas, en el sector primario.

Esta es la verdad, alegantín Marichal. Canarias no puede competir con otros destinos en los que los costes laborales y de todo orden son menores. Canarias no puede traer 13 millones de personas, que vienen en avión ¡26 millones de vuelos!, con el terrible impacto medioamiental consiguiente. Canarias no puede seguir actuando como un buitre carroñero que se aprovecha de las desgracias que ocurran en otros destinos. Canarias no puede seguir importando alimentos y energía, a un coste estratosférico. Canarias no puede seguir castigando sus sectores primario y energético, depredando su territorio, prostituyendo sus recursos, envileciendo su medioambiente, con ese sobrepeso humano, para que ustedes, las empresas, sean las únicas que obtengan beneficios.

La única manera de que Canarias, todo el pueblo canario, pueda participar del rendimiento de su negocio turístico, es renunciando al turismo masivo y, por ende, a la sobreoferta alojativa. Canarias tiene que reducis a la mitad o a un tercio su planta hotelera, sin instalar ni una cama más, reubicando racionalmente algunos establecimientos en otras zonas no explotadas, redirigiendo empresas a otras actividades turísticas no alojativas. Y Canarias tiene que adoptar así una estrategia de Turismo selectivo, de lujo, a precios adecuados, que sostengan a las plantillas laborales consonantes y que sirvan a sus clientes los productos locales -productos alimentarios y productos culturales- que ese turismo de alta calidad demanda. Si, Jorge Marichal, es ese tecnicismo, lo de “valor añadido”, que tú tanto utilizas, pero que ustedes, hoteleros chapuceros, saben introducir. Si. He escrito “chapuceros”, porque lo son. Y no precisamente por zafios o bobos o ignorantes, sino porque su codicia cortoplacista les impide ver la realidad de las cosas.

por Chema Tante

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