“En el delito de malversación están presentes unos intereses colectivos o sociales mucho más directos que en la defraudación tributaria”.

La Audiencia de Palma da todo un espaldarazo a la figura de la acusación popular, que en este caso ejerce Manos Limpias, y que fue muy cuestionada por el abogado de Cristina de Borbón. El defensor de la infanta, Jesús Silva, llegó a tilda de “pesadilla de los procesalistas” el caso de que una acción popular acuse en solitario.

El tribunal responde que los bienes jurídicos afectados por los delitos que se enjuician en el caso Nóos -malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, fraude a la administración, prevaricación, blanqueo de capitales, falsedad- “configuran un espacio donde halla su más plena justificación la participación de los ciudadanos en el proceso”.

Silva argumentó también que Manos Limpias tenía afán de notoriedad y que la doctrina Botín trataba de evitar acciones populares que sólo buscaban perturbar el procedimiento judicial. A este respecto, el tribunal responde que la Ley de Enjuiciamiento Criminal ya tiene mecanismos de corrección, como es la presentación de fianzas, además de otros controles.

Las magistradas que conforman el tribunal -la presidenta y ponente Samantha Romero, así como Eleonor Moyà y Rocío Martín- legitiman así la acusación popular de Manos Limpias contra Cristina de Borbón y Ana María Tejeiro, la esposa de Diego Torres, exsocio de Urdangarín.

La infanta regresará al banquillo junto a Iñaki Urdangarín y otros 16 procesados
el próximo 9 de febrero, cuando se reanuden las sesiones de la vista oral que se celebra en la Escuela de Administración Pública de Palma.

El sindicato Manos Limpias reclama para Cristina de Borbón ocho años de cárcel como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos junto a su marido en los años 2007 y 2008. Dichos delitos fiscales habrían sido cometidos por la sociedad que ambos tienen en común al 50%, Aizoon. Ascienden a una supuesta defraudación de 337.138 euros en las cuotas del IRPF correspondientes a los años 2007 y 2008.

Una vez resueltas las cuestiones previas, la vista oral del caso Nóos arrancará con la declaración de los acusados que seguirán en el banquillo, empezando por el ex director general de Deportes del Govern balear José Luis “Pepote” Ballester.

Las declaraciones de todos los acusados se producirán durante el mes de febrero. Cristina de Borbón será la última procesada en declarar ante el tribunal. La vista oral finaliza el 30 de junio. Las declaraciones de los testigos, alrededor de 370, están previstas entre el 8 de marzo y el 17 de mayo. Posteriormente llegarán las pruebas testificales y periciales, según el calendario acordado por el tribunal.

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