Fuentes cercanas al máximo dirigente socialista indicaron a Público que en estas conversaciones Pedro Sánchez ha recabado un gran apoyo a su postura y a las decisiones ya adoptadas. El “no” al PP es unánime, pese a la intromisión de Felipe González; y también es unánime la decisión de no contar en ningún caso con partidos independentistas en las negociaciones.

Se mantiene la actual resolución política con el “no” rotundo al PP en cualquier escenario y no contar con los independentistas

Pero Sánchez sí ha escuchado voces de que, de darse el caso de poder ir a una investidura, sería muy aconsejable ir acompañado con Ciudadanos, algo que siempre ha mantenido el líder socialista. Y, aunque se antoja difícil el acuerdo si está Podemos, los dirigentes socialistas quieren contar con la complicidad de Albert Rivera en el caso de que Sánchez pudiera llegar a ser presidente del Gobierno.

De hecho, mucha más desconfianza hay frente a Podemos. La “prepotente” conferencia de prensa del pasado viernes de Pablo Iglesias ha dejado heridas en el PSOE y, aunque los dirigentes socialistas saben que sin Podemos es prácticamente imposible llegar a La Moncloa, el desapego ante cualquier acuerdo con esta formación política ha aumentado en gran medida.

Por ello, si ahora habrá exigencias en un acuerdo con Podemos serán por parte de PSOE y, aunque no entra ahora en el debate, lo de un Gobierno de coalición es rechazado tajantemente por la mayoría de los dirigentes del PSOE.No obstante, el Comité Federal del PSOE le dará a Sánchez manos libres para negociar con ambas formaciones si llega el momento y buscar un acuerdo, que estará muy vigilado, y que seguirán muy de cerca los líderes del PSOE, porque luego lo tendrán que ratificarlo en un Comité Federal, tal y como dicen los estatutos del partido.

Por tanto, las ilusiones del PP de que el Comité Federal del PSOE iba a ser una bomba de relojería contra Pedro Sánchez parece que van a quedar bastante frustradas.

Eso sí, el ex ministro José Luis Corcuera se presentó este viernes en la sede de Ferraz con el comunicado de la “vieja guardia” del PSOE, aunque no le recibió nadie y lo tuvo que dejar en el registro. Otros dirigentes acumularon más de 800 firmas en un manifiesto en contra de Felipe González y en apoyo a Pedro Sánchez. Y no faltaron nuevos manifiestos pidiendo que la decisión del PSOE en los pactos de Gobierno se votara primero en primarias, y otro más de apoyo a un acuerdo explícito y claro con Podemos. No será por posicionarse.

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