SABADELL.- La pista cubierta de atletismo de Sabadell se ha convertido este domingo en el epicentro de la política catalana. Más de 3.000 personas participan en la decisiva asamblea nacional de la CUP para decidir si la formación de la izquierda independentista acepta o no la última propuesta de acuerdo de Junts pel Sí (JxSí) para investir al nuevo gobierno de la Generalitat, que estaría presidido por Artur Mas.

La segunda votación tampoco ha servido para deshacer el empate técnico entre las dos principales opciones, lo que llevará la asamblea a una tercera y definitiva ronda. Los resultados de la segunda tanda se han anunciado a las 18h. 1.482 personas han optado esta vez por aceptar el acuerdo con JxSí y la investidura de Mas, el 48,71% de los votos, mientras que 1.512 (49,78%) se han decantado por el no a Mas y seguir negociando para que la coalición de CDC y ERC presente un candidato alternativo. Con estos resultados, la clave de la tercera y definitiva votación la tendrán las 28 personas que han votado a favor de investir a Mas pero sin pactar nada con JxSí, las 14 que lo han hecho en blanco y las seis que han votado nulo.

La primera votación empezó cuando pasaban unos veinte minutos de las 13h y ha culminado aproximadamente media hora después. Los resultados se han conocido a las 16h y han confirmado la igualdad que apuntaban todas las fuentes consultados por Público, ya que ninguna de las cuatro opciones ha conseguido la mayoría absoluta y, por lo tanto, habrá una nueva votación.

La opción más votada, con 1.418 apoyos (el 47,14%) ha sido la que supone rechazar la investidura de Mas y seguir negociando con JxSí, aceptando que habrá nuevas elecciones si no se propone un candidato alternativo a la presidencia.

En segundo lugar, y a apenas a 59 apoyos, ha quedado la primera opción, que supone aceptar las medidas políticas de la propuesta de JxSí y, además, aceptar a Artur Mas como presidente, con 1.359 votos, el 45,7%.

En tercer lugar, con 109 votos (3,62%) se ha colocado la vía que propone rechazar las propuestas de JxSí pero facilitar la investidura de Mas por parte de la CUP.

Finalmente, en cuarto lugar aparece la opción de rechazar la propuesta de medidas políticas y a Mas, e instar a JxSí a buscar acuerdos sin la CUP, “a través de la abstención en el pleno de investidura”. Ha recibido 103 votos, el 3,42% del total, y queda eliminada para la segunda votación.

Los asistentes consultados por Público habían afirmado que las fuerzas estaban muy equilibradas entre los partidarios de aceptar la investidura de Mas, con el argumento de que permite avanzar hacia la independencia de Catalunya y acentuar un escenario de tensión con el Estado español, y los que abogan por rechazar el apoyo al también presidente de CDC, ya que entienden que impediría aumentar el apoyo social a la independencia.

La asamblea no empezaba hasta las nueve, pero una hora antes ya se congregaban cientos de personas alrededor de la pista de atletismo. Varios militantes del Baix Llobregat, claramente partidarios del no a Mas, subrayan el “frío” imperante que dominaba el ambiente a las 8 de la mañana y destacan la presencia de “muchas viejas glorias” del independentismo.

No se trata de un hecho menor, ya que la presencia de personas de avanzada edad es muy superior a la que hubo, por ejemplo, en el debate nacional que la CUP celebró en Manresa el pasado 29 de noviembre. Y se trata de un sector que, al menos a través de manifiestos y artículos de opinión en los medios, se decanta por la investidura de Artur Mas como mal menor.

Largas colas para el café y bocatas que llegan tarde

La primera gran decisión de la asamblea ha llegado cuando pasaban pocos minutos de las 10 de la mañana y se ha aprobado que las votaciones serían secretas, a través de urnas y no a mano alzada. El reglamento previo había fijado que se haría así si lo pedía el 25% de los asistentes y finalmente el 42,37% se ha decantado por el voto secreto. Maria, una militante de Sabadell, no ha podido votar ya que era una de las personas voluntarias encargadas de acreditar a la gente.

“Curiosamente me ha tocado acreditar desde el apellido López hasta Mas”, comenta. Tanto el proceso de acreditación como el de votación han sido bastante ágiles, sin esperas eternas, algo que no sucedía en cambio en el bar del recinto, en el que tomar un café se podía convertir en una odisea que requería cerca de una hora de espera. “Eso sí, el café estaba muy bueno”, confiesa Maria.

Los actuales diputados de la CUP han sido los primeros intervenir en el debate, resumiendo como se ha desarrollado la negociación con JxSí. Según todas las fuentes consultadas, la exposición ha sido muy neutra, sin hacer ningún tipo de comentario valorativo. Posteriormente, ha llegado el turno de los representantes de las asambleas territoriales y de militantes a título individual.

En total han hablado unas 50 personas, con un reparto bastante equitativo entre las que han defendido la investidura de Mas y las que la han rechazado. En este sentido, destacar que los aplausos han estado bastante repartidos y aunque inicialmente las intervenciones iban más en la línea de los contrarios al acuerdo con JxSí, posteriormente se ha equilibrado.

En todo momento, y casi sin excepción, se ha respetado la petición de la organización de respetar todas las opiniones y no ha habido pitadas destacadas. Saliendo del guión, la intervención más emotiva ha sido la de Eugeni Rodríguez, portavoz del Frente de Liberación Gay de Catalunya (FAGC), que ha recordado a Alan, el adolescente transexual de Barcelona que se suicidio el jueves. Posteriormente se ha guardado un minuto de silencio en memoria del joven.

Àlex, un veterano militante de Barcelona, que ha confesado votar a favor del acuerdo con JxSí, aceptar su plan de choque y, por lo tanto, investir a Mas, ha subrayado a Público las intervenciones de militantes de las Illes Balears y el País Valencià, que han reivindicado los “Països Catalans” y en esta clave han defendido la necesidad de avanzar inmediatamente “hacia la ruptura con el Estado español”. Roger, un militante de Molins de Rei (Barcelona), en cambio se decanta por el no a Mas y reconoce la dificultad para hacer una previsión del resultado. “Estará todo muy ajustado”, confiesa.

Cuando faltaban pocos minutos para las 14h, la salida de la pista de atletismo se ha llenado de cupaires a la caza del bocadillo, sin duda uno de los momentos más esperados de la mañana tras más de cuatro horas de asamblea. Inicialmente sólo habían llegado los bocadillos vegetales, y pasadas las dos han traído los muy deseados bocadillos de botifarra, solicitados por cientos de los asistentes. Por delante tiene ha habido cerca de dos horas de descanso, hasta que a las 16h han vuelto a llenar la pista de atletismo y han recibido el anuncio que todavía no hay fumata blanca y se pasa a una segunda votación.

Mientras tanto, una parte nada insignificante de los catalanes se mantiene en vilo, a la espera del resultado de la asamblea más decisiva de la historia de la CUP. Una formación anticapitalista e independentista que toma las grandes decisiones por asamblea, una constatación que los tiempos han cambiado.

Las cuatro opciones a elegir son las siguientes:

1.- Aceptar las medidas políticas de la propuesta de JxSí y aceptar a Artur Mas como presidente.

2.- Rechazar a Mas y seguir negociando con JxSí. 

3.- Rechazar las propuestas de JxSí pero facilitar la investidura de Mas por parte de la CUP.

4.- Rechazar la propuesta de medidas políticas y a Mas, e instar a JxSí a buscar acuerdos sin la CUP, “a través de la abstención en el pleno de investidura”. 

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