lun. Mar 25th, 2019

Cientos de personas sacan a la Virgen de Candelaria de procesión por Chipude

Procesión de la Virgen de Candelaria en Chipude

Cientos de personas arroparon a la Virgen de Candelaria en su recorrido por las principales calles del caserío de Chipude, una ancestral costumbre que se ha consagrado como una de las grandes citas del calendario festivo del municipio de Vallehermoso.

Son numerosos los rasgos identificativos que hacen de la Fiesta de Chipude una de las más idiosincráticas de la isla de La Gomera. Sólo pronunciar el nombre de ese mágico enclave que es “Chipude” suena a autenticidad, a historia, a tradición, a cultura ancestral. Y nombrar a su patrona, la Virgen de Candelaria, no puede ser más que una reafirmación de canariedad, de pasado aborigen, de luz y esplendor y de una devoción histórica y profunda que ha hecho de esta preciosa imagen uno de los hitos espirituales más importantes de la isla.

Los tiempos cambian y con ellos las sociedades, las costumbres y las mentalidades. Por ello, quizá el rasgo fundamental que distingue a las fiestas de Chipude es plantarle cara al inexorable paso de los años. La salida de la imagen de la Candelaria el 15 de agosto supera la aparentemente insalvable barrera del tiempo. Sucede cuando el repique de las campanas y la masa de chácaras y tambores reunida ante la tosca y hermosa fachada de la Parroquia a medida que la silueta de la Patrona se acerca a la puerta, es capaz de embargar a los presentes de la misma emoción que sus padres y los padres de sus padres vivieron desde tiempo inveterado en ese mismo instante.

Y, además de la magia del lugar, del peso devocional de la Candelaria, los factores que singularizan esta celebración son muy numerosos. En primer lugar, su insularidad, ya que es una fiesta que congrega a gente de toda la isla. El hecho de que la Candelaria, como sucede con la Virgen del Paso en Alajeró o la de La Salud en las Nieves, estuviera en el punto central de la isla, paso obligado para la conexión entre el norte y el sur, el este y el oeste, explica esa insularidad de la fiesta. En segundo lugar, el hecho de coincidir con el mes de agosto y además ser el 15 festivo nacional, permite que muchos gomeros residentes en el exterior escojan estas fechas para regresar a la tierra donde nacieron y participar muy activamente de estas celebraciones. Sea como fuere, el hecho es que Chipude y su fiesta siempre han mantenido una hegemonía en el panorama insular del verano.

El momento cumbre de las fiestas es, sin duda, la procesión. El 15 es el día grande, pero para mí la procesión del 14 por la noche tiene una magia aún mayor. Quizá el que fuera un 14 de agosto, siendo un chiquillo todavía, cuando me enamoré para siempre de Chipude y la Candelaria me obliga a sentir predilección por ese momento y a destacarlo sobre el resto de celebraciones

 

Puedes dejar tu comentario con Facebook

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »