sáb. Mar 23rd, 2019

La consciencia de Casimiro Curbelo

Lejos de un arrebato de vanidad y sin pecar de presuntuoso ,como muchos o todos sabrán, -al margen de mi faceta como empresario (y delincuente para Curbelo)-, soy médico desde hace más de 40 años. Exactamente, médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, así como Especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica. Se preguntarán a qué viene tal introducción, y a continuación la entenderán.

A lo largo de tantos años de ejercicio, máxime en esta profesión, me ha tocado vivir, enfrentar y experimentar infinidad de situaciones y circunstancias tremendamente delicadas, tristes, lamentables, e injustas… incluso algunas que a pesar del paso del tiempo, las sigo teniendo muy presente. Lo que vengo a denunciar públicamente supera con creces mi indignación, mi rabia e impotencia no sólo como médico, sino también como persona.

Hace poco, he tenido conocimiento del infierno que está viviendo un señor de casi 89 años. Un habitante de La Gomera que tristemente no goza de los mismos derechos, ni por supuesto, privilegios que el resto de los presentes, e incluso ausentes en esta isla. Quizás sepan a quien me refiero, incluso muchos, le pongan cara, pues no es difícil ubicarlo. Pasa gran parte de su tiempo sentado en un banco situado en la estación de Guaguas de San Sebastián, haga frío o calor, haya viento o esté lloviendo, y no por mero capricho, corresponde a una injusta realidad.

Este anciano que roza los 90 años de vida, que vive sólo y ha tenido que experimentar la pérdida de tres hijos, cada día al amanecer se dispone a coger una guagua desde la zona alta de la isla con destino San Sebastián, dónde va llegando sobre las 10 de la mañana. Después de una larga espera, y tras haber cogido una segunda guagua a las 3 de la tarde, llega a la Residencia de Mayores de Hermigua, dónde desde hace muchos años, se encuentra su esposa aquejada de una terrible y crónica enfermedad. La visita se torna rápida puesto que a las 5 debe regresar a San Sebastián en la última guagua posible, para luego, nuevamente, coger una cuarta guagua que lo lleve camino a su casa ya entrado el anochecer. Así día tras día, año tras año, sin ausentarse ningún día, salvo algún domingo o los días que por problemas de salud, e ingresos hospitalarios (con intervenciones quirúgicas incluídas), se lo han impedido.

En 2013, tras presentar solicitud pertinente al Cabildo de La Gomera para su ingreso en el mismo centro que su mujer, su solicitud fue denegada. El Decreto de la Presidencia del Cabildo, con fecha 13 de Agosto de 2013, recogía textualmente lo siguiente:

Vista el Acta de la última Comisión de Acceso a la Residencia de Mayores de Hermigua, desarrollada el día 01/08/2013, en la que se acuerda la unanimidad:

Declarar admitidos a todos los nuevos solicitantes, a excepción de usted (omito el nombre), por no llegar al mínimo exigible en el apartado de condiciones físicas y psíquicas” .

La presente resolución pone fin a la vía administrativa y podrá ser recurrida potestativamente en reposición ante el Ilmo.Sr.Presidente.

¡Toma ya!. Ignoro quien conformaba tal comisión, de realmente haberse conformado, pero lo que si puedo asegurar es que las condiciones, desgraciadamente, las reúne en su totalidad; pero por si este despropósito no fuera suficiente, también se le retira la bonificación de la que se valía para coger las cuatro guaguas que coge a diario y que le supone un gasto aproximado de 12€ al día.

Aquí tienen una muestra más del buen hacer de Casimiro Curbelo para con los cuidadanos, y especialmente con los mayores de la isla, a los que tanto dice defender y por los que tanto presume trabajar. ¿Saben a que responde este trato tan inhumano y vejante hacia este anciano? Pues simplemente a no comulgar con él, a no reír sus gracias, a no sublevarse ante él y por haberle colgado el teléfono en una ocasión. Fíjense ustedes que atrevimiento el del vecino.

Esto no se puede consentir, este tipo de persecuciones no se pueden tolerar. No tiene piedad este déspota, canalla y desgraciado. ¿Actuaría igual de tratarse de un familiar suyo o allegado? No tiene compasión con absolutamente nada ni nadie. ¿No hay quien se atreva a poner límites a este energúmeno? Tomemos consciencia con este tipo de actos que de manera fortuita llega hacerse público, ¿qué tanto o más habrá hecho que ignoremos? Hoy le toca a este señor mayor, mañana a cualquiera de ustedes. ¿Qué pasa una vez más con los consejeros del Cabildo de La Gomera? ¿No tienen o no sienten responsabilidad?

Ahora Curbelo, como era de esperar por la cercanía de las elecciones, presenta a bombo y platillo el proyecto que persigue convertir el antiguo hospital en un centro de mayores, y para ello barrunta una inversión de cinco millones de euros. Lo que con mucha probabilidad, terminará alcanzando la decena de millones de euros. Y yo me pregunto, ¿dónde estaba Curbelo cuando comenzaron los saqueos del antiguo hospital? ¿se olvida que como representante público es garante (responsable) de conservar y proteger los bienes públicos?

El antiguo hospital en el momento de su desalojo, contaba con todo el mobiliario y útiles para que permaneciera funcionando como centro de mayores, pero ha sido más provechoso permitir su desmantelamiento para ahora verse “obligado” a tener que invertir con dinero público. ¿Acaso se ha presentado la correspondiente denuncia para esclarecer quien/quienes han robado absolutamente todo, inclusive un motor electrógeno de varias toneladas? Ahora que ya no hay más que llevarse es cuando se instala una valla que impide el acceso. Vaya panorama con Casimiro Curbelo, saqueen que luego mando a colocar la valla.

¿Por qué no dice cuánto costaría a cada anciano poder acceder al futuro centro, y que con la pensión de jubilación sería insuficiente? ¿Qué criterios regirían la admisión de los mayores? Como en el caso del protagonista del artículo, ¿qué pasaría con aquellas personas que no se arrodillaran ante Casimiro Curbelo?

Desde aquí ruego, se tomen cartas en el asunto de este anciano, y puedan dar respuesta satisfactoria a la problemática en la que se encuentra. No goza en absoluto de buena salud, salud que a diario va menguando en ese banco, que con suerte a día de hoy , Curbelo no ha mandado a retirar para obligarlo a esperar sentado en el suelo. No permitan que este señor sufra mas días de calvario, evitemos una posible desgracia. Tengan la misma compasión y consideración que desearían para los suyos. Ayudar a los demás es ayudarse a sí mismo.

Fdo. Antonio M. Pérez y Pérez.

NOTA: espero y deseo que en la cabeza de este personaje no surja la idea de tomar más represalias contra este anciano.

ARTICULO DE ANTONIO PEREZ

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