jue. Abr 25th, 2019

Entrevista a Francesca Fort, profesora de viticultura de la Universidad de Tarragona sobre la forastera de La Gomera

“LA SINGULARIDAD GENÉTICA DE LA FORASTERA DEBE TRADUCIRSE AHORA A LA COPA DE VINO”

Los profesores de la Universidad Rovira il Virgili de Tarragona, Fenando Zamora y Fracesca Fort han sido los autores de uno de los descubrimientos que han sacudido el mundo vitivinícola de la Isla: la singularidad y antigüedad de la forastera blanca de La Gomera. El presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo y la consejera de Desarrollo del Territorio, Ventura del Carmen Rodríguez, decidieron financiar y encargar una investigación sobre esta variedad. Los resultados sólo pueden calificarse de extraordinarios. Ahora todo está preparado para que los viticultores de la Isla saquen el mayor provecho posible a este descubrimiento, al que seguirán otros estudios. La profesora Francesca Fort explica con detenimiento y pasión, el alcance e importancia del estudio.

-¿Cómo surge la elaboración de esta investigación?
-La presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Gomera, Armenia Mendoza, se puso en contacto con el doctor Fernando Zamora que era un viejo conocido ya que había impartido un curso para la Universidad de verano de La Gomera. En este contacto, Mendoza le manifestó la inquietud del Consejo por profundizar en el conocimiento de la variedad junionense, forastera blanca así como por los otros viñedos crecidos en la Isla Redonda. De esta manera se deseaba conocer el alcance y la riqueza en biodiversidad que poseía la Isla. Se trataba de hacer una radiografía del potencial de las variedades existentes en la actualidad.

-Sí además, es importante reseñar que el Cabildo se comprometió a financiar este trabajo. ¿De que punto de partida salían?. Creo que había un estudio en 2011 sobre el ADN de la forastera.
-Se partía de un estudio que realizamos a partir de unos 90 individuos procedentes mayoritariamente de la Escuela de Capacitación Agraria de Tacoronte, aunque también había individuos procedentes de donaciones particulares. Concretando más, decir que los individuos procedían de las Islas de La Gomera, Lanzarote, La Palma, El Hierro, Tenerife y también de Madeira.
Este próximo 2015 saldrá la publicación del trabajo que se realizó sin subvención alguna. De esta manera nuestro Grupo de Investigación en Tecnología Enológica (Tecnenol) corrió con dichos gastos. Teníamos ya un fuerte presentimiento de que la Islas Afortunadas nos iban a devolver con creces la inversión, sobretodo en resultados científicos, que al fin y al cabo es lo que a todo grupo de investigación le importa. Y así está resultando ser.

-¿Qué pueden avanzar de ese estudio?
-Aunque no le podemos avanzar gran cosa al respecto hasta que no publiquemos los resultados en una buena revista científica internacional, sí le podemos decir que, por primera vez vimos como las vides de la Islas Canarias eran algo especial, genuino y muy singular. Sobre todo algunas de ellas. A partir del mes febrero nos pondremos de lleno en trabajar los datos de esta primera muestra de individuos canarios. El hecho de poder observar esta singularidad que nos ofrece el Archipiélago se debe que Tecnenol poco a poco ha ido recopilando individuos a los que les ha realizado su perfil genómico, esto sí, utilizando siempre las mismas herramientas.
Desde el año 2003 hasta la actualidad ha conseguido acumular información de más de un millar de individuos, que se va a dar a conocer paulatinamente a lo largo de los años 2015 y 2016, primero en diversos artículos científicos internacionales y al mismo tiempo en revistas especializadas y de divulgación españolas. Se prevé que estos, sean los años en que se dé a conocer la importancia que puede llegar a tener el viñedo canario en la viticultura no sólo española sino mundial.

-Cuáles serían las principales cuestiones ‘descubiertas’ explicadas a la gente de la calle.
-Muy poco hemos explicado a la gente de la calle. Como les decíamos en el apartado anterior, esperamos a publicar primero en revistas científicas internacionales. Así es como se procede en el mundo científico. De todas maneras la única publicación que tenemos hasta ahora es un trabajo titulado: Characterization of new malvasia and listán ecotypes from Canary Islands by SSR Tecnique, presentado en el Congreso realizado en Burdeos en el año 2011. Se trataba de un estudio muy preliminar en el que no se trabajó con todas las herramientas que utilizamos en la actualidad, pero que sirvió para intuir el alcance de las variedades nombradas como malvasía y como listán.
A parte de este pequeño trabajo de investigación, en primera instancia y tal como tiene que ser, han sido los viticultores, especialistas, aficionados en temáticas vitivinícolas y representantes de entidades gubernamentales de la Isla de Lanzarote y de La Gomera, los que han tenido el honor de visualizar por primera vez estos resultados tan relevantes y espectaculares. Evidentemente y por motivos de temporalización, las conclusiones presentadas en Lanzarote el pasado mes de abril no contenían los perfiles genéticos gomeros. En cambio la presentación del pasado 2 de diciembre en el Cabildo Insular de La Gomera sí contenía los resultados lanzaroteños.
Aún con esto, ustedes ya vieron que en todo momento nos ceñimos a la Isla de La Gomera y a los resultados de sus viníferas en todas nuestras explicaciones. Esto se hizo así para preservar los hallazgos lanzaroteños. Por lo tanto y de momento el gran público ceñido a Canarias, sabe que las variedades canarias presentan perfiles genéticos distanciados y diferentes, de los hallados a partir de individuos peninsulares, y a su vez, están aún más distanciados del resto de perfiles genéticos procedentes del resto del mundo.
Con lo cual la idea de perfiles genómicos genuinos y muy singulares está muy clara. A parte de esto, los lanzaroteños son muy conscienntes de que la malvasía de Lanzarote o volcánica, es un genoma que se sale del resto de variedades que tenemos en la base de datos Tecnenol, y a su vez los gomeros también tenéis muy claro que vuestra forastera blanca es tan genuina, particular y extraordinaria genéticamente hablando, como la malvasía de Lanzarote. El gran público español, salvo los especialistas en la recuperación de variedades minoritarias y autóctonas, no conoce nada de este tema. Así es que, en cuanto se hayan realizado las publicaciones científicas pertinentes, será labor nuestra pero con vuestra colaboración, dar a conocer este gran descubrimiento y utilizarlo como estrategia de marketing en todos los ámbitos, no sólo científico sino también comercial, ya sea turístico como bodeguero.

-¿En qué momento dijeron “eureka”, al considerar que habían hecho un descubrimiento relevante?
-En el trabajo de La Gomera dos fueron los momentos más emocionantes. El primero, fue cuando visualicé por primera vez la posición de las variedades gomeras respecto a las del resto de la Base de Datos, es decir respecto a la del resto del mundo, de la Península y de Canarias. Lo primero que se me pasó por la cabeza es que no podía ser, tenía que haber un error en algún sitio. Empecé a comprobar todo, primero sola, después con las doctoras Gemma Marsal y Nuria Boronat. Todo confirmaba el hallazgo. Acto seguido me dirigí al despacho del doctor Zamora, para explicarle. Este momento fue irrepetible, la contemplación de la forastera blanca saliéndose de los cánones previstos, de verdad que no tiene precio. Otro gran momento fue el hecho de contemplar la posibilidad de que ustedes tengan la versión tinta de la forastera blanca, aunque está claro que esto continúa en el estadio de posible. Queremos volver a repetir el perfil genético de la muestra implicada. Pero si así fuera, sería extraordinario.

-¿Cuál fue la metodología empleada?.
-La metodología empleada son los conocidos como SSR (Simple Sequence Repeats) o Microsatélites. Consisten en una pequeña unidad de repetición de secuencias simples o motivos, de 1 a 6 nucleótidos (ex: (GA)n, (GATA)n), con una alta diversidad alélica debido al variable número de repeticiones y que están altamente distribuidas a través de todo el genoma eucariótico. Su alto nivel de polimorfismo los ha hecho marcadores invaluables para los diferentes organismos. Es la misma metodología utilizada para los test de paternidad.
El protocolo empieza con la extracción del ADN, en este caso a partir de la madera del sarmiento. Una vez se dispone del ADN puro e íntegro, se realiza una PCR (Reacción de la Cadena Polimerasa) que no es más que una amplificación en copias de una zona determinada del genoma. Para ello se utilizan unos cebadores diseñados en las zonas flanqueantes de las zonas de microsatélite. Posteriormente se analiza esta zona amplificada mediante una de las opciones del secuenciador de ADN. La opción es medir la longitud del fragmento amplificado.
Nuestro Grupo de Investigación, Tecnenol utiliza 20 SSR o microsatélites. Como Vitis vinífera es decir, la vid, es diploide y codominante, esto se traduce en que tenemos 40 herramientas para analizar cada individuo. Desde el primer momento tuvimos claro que para obtener información de la ubicación de genotipos teníamos que analizar toda la base de datos en las mismas condiciones y así lo hicimos. De este modo las imágenes que ustedes visualizaron en la presentación son exclusivas de Tecnenol.

-¿Hablamos realmente de una especie de fósil viviente?
-Más bien diríamos una especie muy antigua, quizás de las más antiguas que existen. Fósil sería demasiado pues los procesos de fosilización suelen durar miles o millones de años. Pero lo que sí deben tener claro es que su origen puede llegar a tener unos 500 años según diversos autores. Y que han sido 500 años de adaptación a los diferentes microclimas de la Isla de La Gomera y 500 años de acumulación de mutaciones los que muy probablemente han terminado por dibujar el genoma tan peculiar de la forastera blanca.

-¿Qué estudios sería necesario hacer a partir de ahora?
-Tal y como se dijo el día de la presentación de resultados, lo primero es comprobar que la singularidad que la forastera blanca tiene a nivel genético se traduce en la copa de vino. Esto es lo más importante. Para ello y aceptando la proposición de hacer una auditoría de los vinos gomeros que propuso el presidente del Cabildo, sugerimos poder realizar un análisis químico y físico de las muestras y posteriormente un análisis sensorial por un panel de degustadores experto e independiente. Este análisis permitiría saber realmente cuál es la realidad de los vinos de La Gomera, conocer sus virtudes y también sus limitaciones, así como su adaptación al mercado actual del vino. Este es un estudio que se podría realizar de manera bastante rápida y que su coste dependería del número de muestras a analizar.

-¿Cuál es la relación de la forastera con la vid de Lanzarote o La Palma?.
-En breve estaremos en disposición de contestar a esta pregunta. Actualmente estamos en proceso de tratamiento de datos.

-¿Cómo pueden los viticultores sacar partido de estos descubrimientos?
-No quiero implicar al doctor Zamora pero de momento mi consejo es que los viticultores se abstengan de dar madera, de cualquier variedad, pero sobretodo de forastera blanca. Esta sería una situación temporal, hasta tomar una decisión definitiva, ya que creemos que es de vital interés conocer el potencial enológico de la forastera blanca sobretodo, pero también de las otras variedades. Principalmente de los individuos desconocidos. Dos son los ámbitos que creo se tiene que salvaguardar ahora que se ha dado el primer paso y se sabe que la forastera gomera es algo muy especial: El primero es el de la bodega. Las acciones a corto plazo pasan por conocer la calidad, potencial enológico y organoléptico, de la forastera gomera, y ver qué pequeñas acciones pueden realizar los bodegueros para aumentar la calidad opotenciar los aspectos del varietales. La propuesta ya realizada por el presidente del Cabildo. Si los análisis afirman que la forastera blanca es una variedad de calidad, el vino se venderá mejor. Eso sí, previa campaña de marketing y el viticultor podrá vender la uva a mejor precio.

En cuanto al ámbito de vivero y como acción a medio-largo plazo, creemos que la madera se puede comercializar. Es decir, si los análisis afirman que la forastera blanca es una variedad de calidad, cuando se dé a conocer, previa campaña de marketing, habrá empresas-bodegas interesadas en plantar esta variedad que acudirán a un viverista. Éste tiene que tener madera. Evidentemente la madera se la tendrán que proporcionar los viticultores previo estudio de selección clonal. Por lo tanto está más que demostrado que cualquier acción de futuro pasa por conocer el alcance cualitativo de la forastera blanca, en definitiva y reiterando la frase: hay que hacer todo lo posible para que la singularidad que la forastera blanca tiene a nivel genético se traduzca en la copa de vino.

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