lun. Mar 25th, 2019

Anpier considera una burla que las eléctricas se consideren víctimas de la reforma

RENOVABLES  Anpier considera una burla que las eléctricas se consideren víctimas de la reformaLa Asociación fotovoltaica considera una burla que las empresas eléctricas se consideren víctimas de la reforma cuando en 2013, “en un escenario económico calamitoso”, han incrementado su valor bursátil de manera “sorprendente” (Iberdrola 15,23 %; Endesa 24,13 %; Gas Natural 39,14 %). Por el contrario, los activos fotovoltaicos han perdido más de un 50% de su valor en este mismo periodo y los productores, asfixiados por los bancos, ni son recibidos por el Ministro de Industria, ni se les ofrece ninguna solución que les permita la viabilidad de sus plantas. Anpier recuerda que las grandes eléctricas han logrado, una vez más, que el Gobierno les otorgue el aval del Estado para titulizar el déficit de tarifa que se ha generado en 2013. “Esto supone que se mantiene tanto el actual sistema de formación de precios de la energía, que incrementa desorbitadamente los precios reales, como la forma de pago, que garantiza el cobro con la garantía del Estado, es decir que lo tendrán que abonar los contribuyentes. De esta manera se perpetua el curioso mecanismo de precios y pagos y la singularidad de ser el país de Europa que paga más cara la electricidad y que, sin embargo, acumula, además, un déficit de tarifa que excede los 30.000 millones de Euros, lo que equivale a 600 euros por español”, indica la asociación en un comunicado. “Las eléctricas han trasladado a la sociedad, también con la “garantía del Estado”, que las energías renovables son las causantes del déficit tarifario, para expulsar del mercado a unas tecnologías que no engrosan sus balances y que en el futuro amenazan la propia viabilidad de sus compañías, puesto que cada pueblo, fábrica u hogar podría llegar a autoabastecerse, lo que supondría para estas empresas, por ejemplo, una pérdida de hasta de 2.000 € por familia y año”, prosigue Anpier. “La alternativa que ofrecen estás compañías, con la “garantía del Estado”, es un abastecimiento eléctrico no distribuido, sino controlado por un monopolio formado por cinco empresas que, para mantener su hegemonía, tratan de imponer unas tecnologías basadas en combustibles fósiles, como el gas”.Un modelo peligrosoAnpier insiste que este modelo “es sólo rentable para unos pocos y condena a nuestro país a una dependencia del exterior absolutamente innecesaria, sobre la que no se ha pronunciado el Ministro de Asuntos exteriores, José Manuel García-Margallo, que parece haberse olvidado de que las implicaciones geopolíticas que supone carecer de una soberanía energética factible”. La asociación también lamenta que el Ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Arias Cañete, “nada haya dicho sobre el modelo energético fósil hacía el que nos orienta el Gobierno y sus implicaciones para el entorno. Sin entrar en otras consideraciones vinculadas al desarrollo rural, también de gran calado, puesto que las renovables generan empleo y riqueza precisamente en las zonas más desfavorecidas y con mayor índice de desempleo del país”.Anpier recuerda, asimismo, que 55.000 familias españolas instalaron plantas fotovoltaicas, con la garantía de un Boletín Oficial del Estado, y muchas de ellas hipotecaron sus propios hogares para poder instalarlas.”Ahora sólo gozan de la consideración de los fondos buitres, que pugnan por adquirir las instalaciones por el precio de su deuda.“

La Asociación fotovoltaica considera una burla que las empresas eléctricas se consideren víctimas de la reforma cuando en 2013, “en un escenario económico calamitoso”, han incrementado su valor bursátil de manera “sorprendente” (Iberdrola 15,23 %; Endesa 24,13 %; Gas Natural 39,14 %). Por el contrario, los activos fotovoltaicos han perdido más de un 50% de su valor en este mismo periodo y los productores, asfixiados por los bancos, ni son recibidos por el Ministro de Industria, ni se les ofrece ninguna solución que les permita la viabilidad de sus plantas.

Anpier recuerda que las grandes eléctricas han logrado, una vez más, que el Gobierno les otorgue el aval del Estado para titulizar el déficit de tarifa que se ha generado en 2013. “Esto supone que se mantiene tanto el actual sistema de formación de precios de la energía, que incrementa desorbitadamente los precios reales, como la forma de pago, que garantiza el cobro con la garantía del Estado, es decir que lo tendrán que abonar los contribuyentes. De esta manera se perpetua el curioso mecanismo de precios y pagos y la singularidad de ser el país de Europa que paga más cara la electricidad y que, sin embargo, acumula, además, un déficit de tarifa que excede los 30.000 millones de Euros, lo que equivale a 600 euros por español”, indica la asociación en un comunicado.

“Las eléctricas han trasladado a la sociedad, también con la “garantía del Estado”, que las energías renovables son las causantes del déficit tarifario, para expulsar del mercado a unas tecnologías que no engrosan sus balances y que en el futuro amenazan la propia viabilidad de sus compañías, puesto que cada pueblo, fábrica u hogar podría llegar a autoabastecerse, lo que supondría para estas empresas, por ejemplo, una pérdida de hasta de 2.000 € por familia y año”, prosigue Anpier. “La alternativa que ofrecen estás compañías, con la “garantía del Estado”, es un abastecimiento eléctrico no distribuido, sino controlado por un monopolio formado por cinco empresas que, para mantener su hegemonía, tratan de imponer unas tecnologías basadas en combustibles fósiles, como el gas”.

Un modelo peligroso

Anpier insiste que este modelo “es sólo rentable para unos pocos y condena a nuestro país a una dependencia del exterior absolutamente innecesaria, sobre la que no se ha pronunciado el Ministro de Asuntos exteriores, José Manuel García-Margallo, que parece haberse olvidado de que las implicaciones geopolíticas que supone carecer de una soberanía energética factible”.La asociación también lamenta que el Ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Arias Cañete, “nada haya dicho sobre el modelo energético fósil hacía el que nos orienta el Gobierno y sus implicaciones para el entorno. Sin entrar en otras consideraciones vinculadas al desarrollo rural, también de gran calado, puesto que las renovables generan empleo y riqueza precisamente en las zonas más desfavorecidas y con mayor índice de desempleo del país”.Anpier recuerda, asimismo, que 55.000 familias españolas instalaron plantas fotovoltaicas, con la garantía de un Boletín Oficial del Estado, y muchas de ellas hipotecaron sus propios hogares para poder instalarlas.”Ahora sólo gozan de la consideración de los fondos buitres, que pugnan por adquirir las instalaciones por el precio de su deuda.“

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